La globalización de la indiferencia ante las esclavas que hay en Madrid

La globalización de la indiferencia, decía el Papa Francisco cuando visitó los inmigrantes, nos impide llorar. Es cierto que nos impide llorar y nos impide reaccionar. Cuando recuerdo las mujeres esclavas que estan en las calles de la Colonia de Marcon. La mujer embarazada enseñando se pubis. Ayer ví la película de Hannah Arendt donde plantea el problema de la “banalidad del mal”. Y cuando pienso en esas mujeres esclavas, sin otra posibilidad que estar vendiendo su cuerpo, estarlo mostrando al lado de viviendas con niños, al lado de un centro de personas con discapacidad intelectual AFANDICE, creo que la indiferencia es un terrible mal; pasa la patrulla de policía y no hacen nada, lo saben personas responsables y con poder para que se cumplan las leyes y miran a otro lado. Es necesario luchar contra la indiferencia.

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