ArtÃculo interesante
Leo un artÃculo firmado por Juan Antonio Barrios y me parece muy interesante:
Intolerables Eufemismos
Es conocida la historia del clérigo de formación jesuitica que esconde a un noble en los tiempos de la Revolución Francesa. Cuando vinieron a buscarle un numeroso grupo, abrió la puerta principal del convento y les dijo “por aquà no pasóâ€. No mentÃa, pues habÃa accedido por una puerta lateral. Una sensación algo parecida es la que causa todo el asunto de los documentos por los que se autorizaron en enero de 2002 que aviones estadounidenses que trasportaban prisioneros talibanes o de Al Qaeda a la base de Guantánamo pudieran hacer escala en los aeródromos de Morón o Rota. No me refiero a las implicaciones judiciales del asunto, tanto respecto al acuerdo en sÃ, como a la desaparición de los archivos de la documentación que se referÃan a el. Es importante pero, en mi opinión lo es más el aspecto polÃtico, y aquà no cabe ambigüedad. Fue Aznar el que autorizó esas escalas. Y ese acuerdo ha sido desconocido hasta que El PaÃs publica los documentos mencionados. Y desconocido también para el Gobierno, no cabe justificar ese acuerdo en base a la operación Libertad Duradera o a un presunto desconocimiento de lo que estaba sucediendo en Guantánamo en el momento de la autorización. La existencia de técnicas “agresivas de interrogatorio†-otro eufemismo- o el limbo jurÃdico que implicaba Guantánamo fueron pronto conocidos sin que la autorización fuera revocada. Y no cabe justificación alguna desde el punto de vista polÃtico. Se afirma que, a pesar de esa autorización no hubo aviones militares que hicieran escala con prisioneros. ¿Resulta creÃble que esa autorización pedida con urgencia- y concedida- no se utilizara? Sobre todo teniendo en cuenta que, cuando los vuelos militares pasaron a ser “civilesâ€, es decir, vuelos de la CIA, persisten algo más que sospechas sobre dos vuelos concretos (22 de enero de 2004, relacionado con el caso Al Moris y 12 de abril de 2004) ambos bajo investigación judicial. Pero, en todo caso, y desde el máximo respeto hacia el ministro Moratinos, no me gustó su explicación condescendiente con las decisiones tomadas por el Gobierno anterior. Repito, sin entrar en el problema de legalidad, la diferencia polÃtica hay que resaltarla como hizo José Luis RodrÃguez Zapatero dÃas después: “ni Bush me lo hubiera pedido ni yo habrÃa aceptadoâ€. Aunque, si es cierto que se ha producido cualquier apoyo logÃstico, aunque se tratara de vuelos de “reserva†esta operación serÃa igualmente inaceptable. La opinión pública debe percibir la diferencia de comportamiento y en esto no caben medias tintas; de lo contrario se produce una peligrosa sensación de continuidad, de corporativismo “diplomáticoâ€, que en asuntos tan serios, que afectan a los derechos humanos resulta impresentable. Esto no es fruto de ninguna “obsesión enfermiza con Aznar†como espetó el portavoz popular ArÃstegui a la portavoz socialista Elena Valenciano, sino, simplemente constatar que no todas las polÃticas son iguales. No es aceptable la actitud de sumisión incondicional a Bush y su polÃtica unilateral. Al contrario que su padre, el todavÃa presidente de los EEUU, primero decidió una polÃtica y luego forzó una alianza para ella. Unilateralismo puro y duro al que se plegó Aznar, cabezazos de Piqué incluidos. Ahora llega Obama, y es preciso forjar polÃticas con un enfoque multilateral. Desde el punto de vista español la revisión de los acuerdos con EEUU puede ser una primera piedra de toque. Y desde el punto de vista global la revisión de toda la operación de Afganistán (ISAF y Libertad Duradera) sobre todo un impulso a la solución del conflicto Israel / Palestina deben estar presentes. La sensación de absoluta impunidad con la que opera Israel debe dejar de existir. Ojala se abra una nueva época en donde Abu Ghraib, Guantánamo y los vuelos de la CIA sean definitivamente fruto del pasado y se abra una nueva oportunidad para Oriente Medio y para el mundo.