Los ¿buenos? propósitos
Acabo de recibir un SMS deseándome feliz año porque, dice, ya habré olvidado los buenos propósitos que me hice en el paso de la Nochevieja al Año Nuevo. La verdad es que no me he hecho demasiados propósitos, porque, con la edad, vas descubriendo que de nada sirve. Nada de eso de aprovechar el año para escribir el árbol, plantar el hijo y tener un libro (¿no era eso?); nada de jurarme que perderé kilos, haré gimnasia (horrrror), beberé menos o nada
, dormiré más, trabajaré menos y dejaré de una puñetera vez los puros
. En todo eso, me temo que ya no voy a cambiar, asà que ¿para qué hacerme propuestas inútiles?.
Sà procuraré propósito de la enmienda en la combatividad contra ciertos talibanes
, porque ya veo que a nada conduce; trataré de entender lo incomprensible de la clase polÃtica, porque más me vale (otra cosa, actuar de llanero solitario
, te lleva directamente al desastre); haré la vista gorda ante los desmanes urbanÃsticos
, que llenan tantos bolsillos; escribiré sobre pájaros y flores cuando adjudiquen las televisiones digitales a dedo (por digitales, natural) a los amigos y correligionarios; nada diré aunque piense que olvidan los intereses ciudadanos para cuidar las ambiciones propias. Es la mejor manera de mimar el propio corazón, que se te desgasta de tanto cabrearse.
Bueno, que menos mal que los propósitos no se cumplen, porque a mà me gustarÃa, en el fondo en el fondo, ser más leñero que nunca
. Ojalá esto sà lo cumpla. Amén.
2 dUTC enero dUTC 2006 a las 3:00
Leña al mono que es de goma.
2 dUTC enero dUTC 2006 a las 23:06
Me dicen que en el Congreso tienen vacaciones todo el mes de Enero.
¿Es eso cierto?
¿Habrá que echarse al monte?
3 dUTC enero dUTC 2006 a las 10:45
SÃ, en Congreso y Senado las vacaciones parlamentarias incluyen enero, aunque pueda haber reuniones puntuales de comisiones, de la comisión permanente, de la Mesa y de la Junta de Portavoces. Pero la mayor parte de los parlamentarios se dedica a, ejem, cuidar su circunscripción electoral.