Menudo finde

Si habláramos de bolsa, los valores de las acciones de Ferrari cotizarían hoy a la baja, pero que muy a la baja, porque su equipo deportivo, la escudería que mantiene en la Fórmula 1, realizó una estrategia pésima que le costó el Mundial a Fernando Alonso. El asturiano, que defendía como líder el campeonato, vio como las órdenes de equipo le hicieron quedar muy atrás en la carrera.

Ya no hay dudas. Cuando finalizó la carrera, parecían muchas las razones de por qué se había producido la catástrofe en la carrera en Abu Dabi. Una, que el coche no estaba en buenas condiciones y que ni siquiera había podido adelantar a Petrov, un Renault que el año pasado no corría nada con Alonso pero que un año después fue su verdugo, al taponarle y no permitirle recuperar posiciones.

Pero horas después todos tenían claro el culpable: las órdenes de equipo. Ferrari arruinó la victoria final de Alonso, y van… dos. Fernando nunca olvidará el horrible año que pasó en McLaren, donde las rivalidades con Lewis Hamilton le costaron el campeonato. Tres años después ha corrido la misma suerte en la italiana Ferrari.

Y así lo recoge la prensa de ese país, que no tiene el mayor problema en arremeter contra su escudería. “Ferrari se equivoca en todo”, titula ‘La Gazzetta dello Sport’, el deportivo más vendido en Italia.

Este diario tiene claro que Alonso perdió por culpa de la mala estrategia del equipo. Lo mismo piensa el ‘Corriere dello Sport’, que titula: “Desilusión mundial para Ferrari y Alonso”, pero añadiendo que la “estrategia equivocada” tuvo la culpa de todo.

La prensa generalista, lógicamente, se hace gran eco de la noticia deportiva del día, sólo por detrás de la crisis de gobierno que han generado Berlusconi y Fini con sus desencuentros. Por ejemplo, ‘La Repubblica’ asegura que fue el “Desastre Ferrari” que acabó con las aspiraciones de Alonso, muy bien valorado en el país transalpino.

El más contundente es el otro gran generalista, el ‘Corriere Della Sera’, quien no tiene problemas en titular de la siguiente forma lo sucedido en Abu Dabi: “El autogol de Ferrari”, en clara referencia a que la escudería del Caballo Rampante se arruinó ella solita…

eta_zp-125.jpgUna vez finalizada la Semana Santa para la mayor parte de los españoles -mejor no recordarla, menuda suerte hemos tenido-, regresa la actividad política a pleno rendimiento. ETA y su entrevista en el diario Gara, la visita de Moratinos a La Habana, el viaje de la vicepresidenta a China, o la salida de Zapatero a Huelva han sido algunos de los temas más tratados estos días y que han deparado muchos titulares y polémicas. Sobre todo esa aparición de la banda terrorista justo al finalizar este periodo festivo en pleno Aberri Eguna vasco.

Y todo ello, con las elecciones de mayo en autonomías y ayuntamientos al caer. Se reúnen las ejecutivas de PSOE y PP con ellas en su horizonte pero hablarán acerca de los temas mencionados. Ángel Acebes, por parte de los ‘populares’, se referirá a la entrevista de ETA y sus llamamientos a la legalización batasuna. José Blanco se referirá a sus números, expectativas y hará alguna crítica a la oposición. Y, mientras, Rajoy acude a un desayuno informativo de Dolores de Cospedal, su candidata en Castilla La-Mancha; y Zaplana concede entrevista a primera hora a la COPE. Vamos, que el ‘regreso’ es pleno tras la Semana Santa aunque aún sea festivo en algunas comunidades.

juicio-plano-general-125.jpgY también regresamos al juicio contra los presuntos culpables del 11-M y la controversia, que sigue siendo agria, que conlleva. Le llega el turno al episodio del suicidio de los terroristas islámicos en el piso de Leganés, mientras aún colea la polémica de Díez de Mera, el ex jefe policial que se negó a revelar su fuente sobre el famoso informe que vinculaba a ETA con el 11-M. Asimismo, regresa a las portadas de El Mundo, todo un clásico, el tema de los explosivos: nos dicen que en la última condena a ETA en los tribunales habla de explosivos relacionados con los usados en Atocha. Increíble. Aún están empeñados en colar a los terroristas autóctonos en el caso del terrorismo internacional de raíz islamista.

Lo dicho. Ya estamos de vuelta.

Fractura total

Ni ante una onomástica como la de ayer domingo, cuando se cumplía el tercer aniversario del 11-M, los dos grandes partidos pudieron aparcar sus diferencias. Aunque hoy por hoy, en lugar de diferencias más bien parecen rencores sin solución.

La prensa critica este lunes duramente la crispación y las malas caras en la inauguración del monumento de las víctimas ayer en Madrid: apretones de manos forzados y pocas miradas a los ojos.

Hagamos un repaso de la actualidad del fin de semana a modo de análisis. Destaco cuatro temas:


1. “Que se muera este cabrón”… o que se calle este barón

ibarra-150.jpgLas palabras de Ibarra sobre De Juana en un acto en Plasencia ante la atenta -y atónita- mirada de Rubalcaba me han causado un gran estupor. El otro día escribí un artículo sobre las grandes verdades cuyo precio a pagar es alto. No gusta oír ciertas cosas, aunque sean verdades. Alguien podría decirme que por qué no aplico el mismo argumento para Ibarra, ya que De Juana es un asesino sanguinario con 25 muertos a sus espaldas y una celebración con langostinos y champán en la cárcel al conocer la muerte de un objetivo de su banda: ETA.

Pero no. No puedo aplicar ese argumento. Ibarra no puede llamar ‘cabrón’ a nadie en público. Es un político, un responsable de su partido en Extremadura pero también es un dirigente del PSOE a nivel nacional. Es un error, y grave, emplear estos términos, llegar a utilizar estos tonos y hacer como si nada. Rubalcaba estaría avisado o no, pero debió alucinar en colores, como se suele decir.

Sobre todo porque el Gobierno para el que trabaja este ministro está intentando por todos los medios que no se muera el etarra en su chantaje de huelga de hambre. Es precisamente lo que dijo Ibarra, sí, pero sólo por las formas ha perdido el fondo de la cuestión. Y lo que importa es lo que preocupa en Moncloa y en Ferraz, más allá de qué colores ostentemos cada uno: si muere este tipo en esta situación, se convertirá inapropiadamente en un mártir de la izquierda abertzale y estropeará aún más las expectativas de paz para Euskadi y el resto de España. Que haya algunos que aún no estén preocupados por esto es lo verdaderamente terrible. Todos sabemos que los ‘populares’ y sus acólitos disfrutarán con el fracaso de la búsqueda de la paz para no evitar réditos políticos positivos para Zapatero.

 


2. La cara buena de Otegi… y van y se la creen

otegi-4-125.jpgQue cada vez que un radical vasco habla para la prensa ‘extranjera’-cuando no es de Euskadi, lo es para ellos- lo hace en clave ‘light’ no es un secreto. Pero parece que de nuevo se nos ha olvidado.

En su entrevista del fin de semana en el diario La Vanguardia, Arnaldo Otegi dio la cara buena y se hizo por tanto el buenazo. No pide precio político, ni ETA tampoco, a cambio de la paz. Qué buena gente. Y mientras, sigue la kale borroka, no la condenan, ni los atentados de ETA. Su ‘compi’ Permach, en una manifestación ilegal, acaba detenido por su presencia. Ésa es la cara real de Batasuna y su entorno. Quieren estar a cualquier precio en las municipales de mayo y para ello se valen de estas palabras preciosas.

Ni Zapatero se las cree, pero se ha servido de ellas para sacar réditos. Craso error Zetapés, con esta gente, ni agua. Que condenen la violencia, y luego, hablamos. No han ofrecido nada. Son palabras, sólo palabras que luego se las lleva el viento.

 


3. Oscar: la ‘chingada’ de siempre

Como homenaje a ‘El laberinto del fauno’, hispanomexicana, empleo el término ‘chingada’. Pero realmente es el de ‘cagada’. Cagada latina porque, de nuevo, nos creímos los reyes, vendimos la piel del oso antes de cazarlo. Así podríamos seguir con el refranero hasta la eternidad.

Decíamos que estos Oscar serían la ‘gran gala de los latinos’, que no se nos escaparía una buena tajada en la meca del cine… norteamericana por los cuatro costados. Y para nada: ‘El laberinto del fauno’ ganó tres estatuillas menores; Penélope Cruz, como decían las quinielas, se quedó sin premio -aunque haber sido nominada fue la gran gesta-; los dos cortometrajes nominados, ‘Binta y la gran idea’, de Javier Fresser y Luis Manso, y ‘Éramos pocos’, de Borja Cobeaga; y, por supuesto, ‘El laberinto’ vio cómo la alemana ‘La vida de los otros’ le arrebataba el Oscar a mejor película extranjera.

Moraleja: menos euforia, menos triunfalismo, por favor. Que no es nuestra gala del cine, es la de los yanquis.

 


4. Jugaron como nunca y perdieron como siempre

Bueno, empataron, pero el Atleti sigue ganándose cada día el mote de El Pupas. Tuvo a su rival histórico contra las cuerdas como nunca, y aunque es cierto que se le anuló un gol injusto -o no se le pitó el penalti inmediatamente previo de Emerson sobre el Kün, como se prefiera-, no supo rematar la faena.

Al final, consiguió lo increíble: hizo del gordito Cassano un crack y un salvador. Bautizó goleadoramente a Gonzalo Higuaín, muy prometedor pero que estaba aún sin estrenar la pólvora. Y dio vida a Capello, aunque me dice un compañero rojiblanco, con cierto humor y más de razón, que con ello le mandan un dardo envenenado a su club enemigo: seguirá aguantando al italiano.

Yo no he perdido fe en el Capello. Sigo pensando que es un gran entrenador y que debería ser siempre un referente para el Madrid. Pero las circunstancias obligan: ha perdido el norte esta vez, así como el respeto de su plantilla. Así hay poco que hacer. Aunque claro está que otros años, con este rendimiento, el Madrid estaría sexto, décimo o a saber. Y está metido en la pomada liguera y ‘championera’. No es momento de despidos.

No ha sido casualidad lo ocurrido en este funesto fin de semana. Recuerden: un hombre de 59 años de El Real de San Vicente (Toledo) mató -presuntamente- a casi toda su familia. Su madre, con alzheimer, su mujer, lisiada, y su hijo, con depresión. Él cargaba con toda la responsabilidad del cuidado de una familia con enormes problemas. Y, al aparecer, a él se le acababa de diagnosticar un tumor maligno en el cerebro.

El crimen está hecho. Injustificado, como quieran llamarlo. Instinto animal. Pero algo tienen que decir las autoridades, los Gobiernos. No pueden seguir solos y sin amparo miles de ciudadanos que tienen ante sí esta enorme responsabilidad que termina venciéndole.

Hoy no se han entregado proetarras ni ha habido graves declaraciones por parte de nadie ni ha habido una polémica manifestación. Todo lo contrario. El sábado se pudo ver en Bilbao una marcha con todos los partidos plenamente democráticos juntos. Sólo faltaron Aralar y Batasuna. Qué pena, sobre todo por el primero de estos dos, que no secundaran una protesta cuyo lema era la paz y el fin de ETA. Se les ve el plumero.

En Portugal, lo que han votado en esta ocasión fue un referéndum para despenalizar el aborto en las primeras diez semanas. Nuestros vecinos olvidados -no les hacemos ni caso y están tan cerca como Francia- votaron que ‘sí’, pero al no superar ni el 50% de participación, tendrá una difícil traslación al mundo legislativo de su parlamento. Éste es un debate siempre polémico, de los pocos en que jamás he podido pronunciarme hacia un lado o el otro. No por dogmas religiosos, no. Si no por respeto a la vida. Confluyen de tal forma el derecho a la mujer (y su pareja) a no tener el hijo no deseado con el derecho a la vida que es imposible posicionarse estando seguro de que uno haya acertado. Papelón para los políticos y las conciencias.

Y mientras, las modelos, como De Juana. No quiero que esta comparación sea ofensiva, pero las maniquíes de la moda siguen dando la imagen pésima de la salud femenina. De momento, no se ve esa delgadez entre los hombres que desfilan, más bien chicos de gimnasio. Es una lástima que la imagen que trasladamos a las nuevas generaciones es que tienen que usar talla 36 para ser atractiva -la 38, lo veo continuamente en las tiendas, es a veces demasiado amplia pese a ser la talla pequeña-. Y lo peor no es que cinco de las aspirantes a participar en la Pasarela Cibeles se hayan quedado fuera por no pasar el límite, sino que casi la totalidad, aunque sí lo hayan pasado, están igualmente demasiado flacas. Sí, es así. Eso no es belleza, es insalubridad.