De nuevo, la escena más lamentable contra un jugador de fútbol en el Vicente Calderón. Se repitieron las imágenes de los cañones láser enfocando al rostro del jugador portugués Cristiano Ronaldo, quien no sólo no levanta simpatías, sino que también se ha erigido en el gran enemigo y el más odiado por las aficiones locales de los equipos que se enfrentan al Real Madrid. Estos punteros láser comenzaron a ponerse de moda el último año, pero como suele suceder entre estos inconscientes ‘aficionados’ al fútbol, se han puesto de acuerdo en tomar un objetivo común: Ronaldo.
Como es sabido, estos punteros no dañan fácilmente la visión del que sufre la fijación del mismo en sus ojos, pero sí puede llegar a ocasionar lesiones si lo recibe durante mucho tiempo y en muchas ocasiones. El propio portugués ha intentado no polemizar con este tema, pero algunos ya piden a los árbitros que apunten en sus actas este incidente, ya que es la única manera de que los estadios sean multados y así comience a haber un elemento disuasorio para estos gamberros del láser.

Lógicamente son tiempos para que el nuevo president de la Generalitat, el convergente Artur Mas, adquiera el protagonismo que se requiere ante la nueva etapa política que se abre en Cataluña. Pero más allá de las lógicas y esperadas entrevistas, declaraciones y demás atención mediática, ha llamado poderosamente la atención el hecho de que el líder de CiU haya elegido posar de semejante manera en la portada de un diario tan importante como es ‘
¿Para qué sirve que se junten los hombres más poderosos del planeta, es decir, los líderes de las economías desarrolladas y emergentes más importantes del mundo? Pues parece que para nada. Quizás para gastar en preparativos, cenas y comidas de gala. Para poco más. Esta orgía del mundo capitalista ha dado en Corea del Sur un claro ejemplo de la nula validez de estas reuniones pseudo-todo: pseudo-económicas, pseudo-sociales, pseudo-políticas…
Los escándalos sexuales del primer ministro italiano no tienen fin. Después de que hace tiempo se descubriera que celebraba asiduamente auténticas bacanales con mandatarios políticos o personalidades de su país, y que en ellas participaban prostitutas, algunas menores de edad, no han cesado los rumores y las noticias al respecto. A Silvio Berlusconi le costó su matrimonio, pero a él le dio igual y jamás pagó en las encuestas sus excesos ‘pasionales’.






Parece que tuviera una obsesión con este periódico llamado ‘La Gaceta’, antes conocido como diario económico de prestigio ‘La Gaceta de los Negocios’. Desde que el Grupo Intereconomía se ha hecho con esta cabecera nacional ha ido perdiendo seriedad y dirección hasta alcanzar niveles vergonzosos. No lo digo sólo yo.