El Politicón

eta¿Solucionar un conflicto? ¿Negociar un futuro de paz? ¿Abrir nuevas vías? Miren señores, me parece genial que a los que hace años defendían con bombas y pistolas sus argumentos políticos ahora sólo quieran hacerlo por vías democráticas. Pero antes es imprescindible que rompan con su pasado, que condenen a ETA, que condenen los atentados y pidan perdón a las víctimas. Y que jamás, jamás, equiparen víctimas. Porque esto no es un conflicto. Es una falacia. Lo que hay es una banda terrorista que amparada en un pasado anti-franquista ha seguido cultivando el terror y la muerte contra una sociedad democrática como es la española.

Aprovecho para contestar a algunos lectores que consideraron mi crítica a Esperanza Aguirre por pedir la caída del Tribunal Constitucional después de que éste legalizara a Sortu, la nueva Batasuna. Una cosa es que cuestione a una política que según le conviene, quiere o no quiere la vigencia de determinadas instituciones democráticas. Porque bien que calló cuando este Tribunal tiró gran parte del Estatut catalán.

Pero no, jamás me podría gustar que Sortu sea legal. Los que saben de leyes son más sabios, y por mucho que pueda o no haber detrás intereses políticos para legalizar a este partido batasuno, y al parecer sería cierto que ya no hay suficientes argumentos jurídicos para mantener su ilegalización. Sin embargo, nunca me gustará verles legalizados mientras no rompan con ETA, de verdad, sin matices, sin excusas.

Lo que hoy ha hecho Amaiur a través de su diputado Mikel Errekondo es indignante. Ha rechazado este diputado pagado por todos los españoles los arrestos de esta madrugada en Francia, en los que han caído 2 etarras, uno de ellos posible asesino en 2008 de Isaías Carrasco y de Iñaki Uría. ¿Cómo puede decir esto, y encima amparándose en que van “en la dirección contraria a la resolución del conflicto político”.

Vergonzoso. Y mientras, Bildu, que gobierna el Ayuntamiento de una ciudad tan insigne como es San Sebastián, subvenciona un documental sobre presos de ETA cuando juró gobernar para todos.

¿Hasta cuándo tenemos que aguantar esto? Y encima, con el dinero de todos los españoles.

Decían de Zapatero aquello de que era “amigo de ETA”, cómplice de los asesinos. Bueno, pues ahora resulta que será este Gobierno del PP, el tercer después de los dos de Aznar (1996-2000 y 2000-2004), quien active otro plan de reinserción de presos terroristas, y que irá más lejos que ninguno anterior. El llamado proceso de paz de la era ZP será superado, por lo visto, con esta nueva ‘hoja de ruta’ de la era ‘rajoyana’.

La idea es incluir el hecho de que se agruparían a presos de ETA “preferentemente en cárceles del País Vasco”, algo que no se mencionó explícitamente en el programa electoral del PP. Este programa electoral del PP para las generales de noviembre de 2011, el que le llevó al poder, estaba escrito con mucha presteza, evitando claras y evidentes referencias a lo que se haría con los presos de ETA si se confirmaba el fin de la violencia de la banda terrorista. Durante estos primeros meses del Gobierno de Rajoy, el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, ha lidiado con el asunto evitando dar datos concretos sobre los planes de su Ejecutivo, asegurando que el pedir perdón de manera pública sería esencial para cualquier cambio de condiciones penitenciarias.

Pero este miércoles se ha hecho público el Plan Integral de Reinserción del Ministerio del Interior, que contempla la posibilidad de acercamientos de presos de ETA a las cárceles más cercanas a sus domicilios. Sin embargo, como les decimos, el programa oficial del PP evitaba explicitar la suerte que correrían los presos etarras arrepentidos. En la página 185 del mismo, el partido que ahora gobierna se comprometía a lo siguiente:

“El anuncio de “cese definitivo de su actividad armada” realizado por ETA constituye, en cualquier caso, el reconocimiento de su derrota. Pero debemos recordar que la sola existencia de la banda terrorista, que no ha anunciado su disolución ni su desarme, es intimidatoria y amenazante. Ahora es preciso reiterar que no resulta aceptable pagar ningún precio político por matar, tampoco puede asumirse que obtengan réditos por dejar de hacerlo.”

Este párrafo era lo más cercano a una referencia a los presos de ETA, que no son mencionados en ningún momento con esta expresión en las más de 200 páginas del programa.

Una vez pasado el primer asalto, los dos candidatos que se jugarán la presidencia de la República francesa serán el socialista François Hollande, que venció con el 28,63% de los votos al presidente Nicolas Sarkozy, que obtuvo el 27,08%. Ahora lo que decidirá en segunda vuelta es el voto de los candidatos eliminados.

Los votos de ultraderecha serán claves, es lo que entienden y consideran un hecho los franceses. La mayoría de los medios del país galo asegura que la masa votante de Marine le Pen, que ha crecido y mejorado los resultados de su padre cuando llegó a disputar la segunda vuelta con Chirac, será la que dé la llave del Eliseo a Hollande o a Sarkozy.Los votantes de Le Pen supusieron el 18,01% del total, un porcentaje muy alto y nada desdeñable, por mucho que se quedaran fuera de la segunda vuelta al ser el tercer frente electoral. Los analistas políticos consideran que este voto de ultraderecha irá, parcialmente, a Sarkozy en la próxima cita electoral, por lo que creen que la presidencia seguirá en manos de la derecha conservadora, invalidando el cambio que la sociedad francesa busca hacia otras fórmulas más progresistas para salir de la crisis.

Por su parte, el izquierdista Jean-Luc Mélenchon también sumó un importante porcentaje de votos, el 11,13%, lo que se considera un bastante evidente apoyo posterior al socialista Hollande, aunque no tan claro como el caso anterior, el de los votos dirigidos a Marine le Pen, que irían a Sarkozy. Sin embargo, la ultraderechista aún se resiste a pedir el voto para el actual presidente, mientras que Mélenchon, aseguró que su formación es quien verdaderamente tiene “la llave del resultado final” y llamó a sus electores a votar contra de Sarkozy el próximo 6 de mayo: “Nuestro pueblo parece haber pedido pasar la página de los años de Sarkozy”.

Otra cosa muy diferente es el caso de los votos que se marcharon para el candidato del centro, François Bayrou, que llegaron a un histórico 9,11%, siendo un voto ‘emergido’ de la disensión con Sarkozy, pero sin llegar a ser un apoyo ciudadano a políticas de izquierda, sino moderadas y europeístas.

El resto de candidatos no superan por su cuenta ni el 3%, así que no se les considera igualmente de decisivos. Los que más se mojan en los pronósticos, insistimos, creen que Sarkozy lograría mantener el poder gracias a los votos de ultraderecha y parte del centrismo, mientras que Hollande tendría que convencer a la izquierda de Mélenchon y a parte de ese voto de centro de Bayrou.

Sin embargo, según un sondeo realizado por el Ipsos para el diario ‘Le Figaro’, Hollande será el vencedor de la segunda vuelta de las presidenciales al imponerse por 8 puntos de ventaja sobre Sarkozy. Este sondeo concede al candidato socialista el 54% de los votos, frente al 46% del actual presidente.

Titular 1: Ganar para nada

Pues sí, debe ser duro lo de Javier Arenas, no nos engañemos: a la cuarta concurrencia en las urnas, aún no ha podido celebrar realmente nada. Lo de anoche fue una victoria a medias, amarga, interruptus. Como se quiera decir, pero fue ganar para nada. Quizás, que sirve de aviso al PSOE, que sabe que ya no gobernará con la carta blanca con la que estaban acostumbrados a actuar en todos estos años de etapa democrática en nuestro país. IU les vigilará de cerca. Me alegro.

Titular 2: Izquierda Unida, el otro ganador, y van…

Pues sí, los de Cayo Lara no dejan de subir en votos desde que el manchego está al frente de la formación de izquierdas. En las generales de noviembre de 2011 demostraron que están más fuertes como no se les veía en muchísimo tiempo, y ya en mayo del pasado año demostraron músculo. En Extremadura fueron llave para que gobernara, por sorpresa, el PP de Monago. Ahora podrán subir a la poltrona a Griñán o Javier Fernández, con más problemas en el segundo caso, ya que en Asturias la derecha suman más escaños.

Titular 3: Se detiene la marea azul

La llamada ‘marea azul’ de Mariano Rajoy se detiene. Tras conquistar casi todas las autonomías en mayo de 2011 y obtener una brillante mayoría absoluta en noviembre, todos apostaban por un final de fiesta inmejorable: la victoria y control de la región andaluza, donde nunca habían gobernado. Ese cambio de tendencia histórico se iba a analizar como una conquista española plena del PP, pero la política reformista del Gobierno ha tenido los frutos y el castigo que todos esperaban. Los ciudadanos han comenzado a dejar de apoyar tanto al PP, que incluso en Andalucía ha perdido votos respecto a sus propios resultados de 2008.

Titular 4: Ni a la cuarta fue la vencida

Lo de Arenas, antes mencionado, es preocupante. Muchos en el PP podrían comenzar a pedir su cabeza, porque aunque ha logrado una victoria histórica, la decepción es total entre sus votantes y la dirección del PP. Le pedían una mayoría absoluta, nada difícil viendo los resultados de la mayoría de los otros barones regionales del partido en las autonómicas de mayo de 2011. Además, el desprestigio del PSOE, tanto a nivel regional andaluz como nacional era absoluto. Pero se detiene la marea, como en Asturias.

Titular 5: El extraño caso de Asturias

La ‘espantá’ que pegó Cascos hace un año, rehusando estar en las filas del PP y fundando su propio partido (el FAC) le ha salido mal al ex vicepresidente del Gobierno en tiempos de Aznar. Adelantó elecciones para poder gobernar con más holgura y se queda como segundo, con el PSOE de Javier Fernández como ganador en las urnas, en un claro castigo ciudadano a sus modos. Aún así, con 13 escaños, sumaría 23 si el PP finalmente es su aliado y presta sus diputados para la investidura. Difícil pero posible. Se dice ahora que el voto emigrante podría cambiar el destino de Asturias, ya que el PSOE o IU ganaría un escaño en detrimento del FAC. Veremos. Pero de momento, se da por hecho que la atomización del voto en Asturias deparará extrañas alianzas, donde UPyD, con 1 escaño, sería llave en muchos casos para decidir desempates.

La comparación fácil es pensar en el 11-M de 2004 en España: unos atentados islamistas contra el régimen democrático poco antes de unas elecciones. Pero no, no deberíamos caer en esa comparación. En España murieron casi 200 personas, y fue organizado y orquestado para dañar a un partido, el PP, que al frente del Gobierno de la nación había autorizado la presencia de nuestras tropas en Irak y Afganistán. Lo de Francia es obra de un loco que, aunque dice formar parte de Al Qaeda, actúa solo y sin planificación. Actúa, como ha demostrado, improvisando objetivos.

Y el resultado podría ser, además, otro, en cuanto a la repercusión pública: no es que insinúe que los españoles hicieron mal al cambiar claramente la orientación de su voto en apenas 3 días de margen, pero a los franceses hay que ensalzarles por no ir a la solución fácil: radicalizarse. Marine Le Pen, la representante de la ultraderecha, hijísima de Jean-Marie Le Pen, cae en las encuestas. Crece Sarkozy y se estanca el socialista Hollande. Cosas que dan para una reflexión. Insisto que no para castigar a la opinión pública española por lo del 11-M-14-M, sino porque lo de los franceses merecen un elogio.

Exactamente, la frase literal fue: “Yo quiero un gobierno como el gobierno que preside Jaume Matas en Baleares“. Así elogiaba Mariano Rajoy, entonces candidato a la presidencia del Gobierno, a su compañero de partido. Fue ayer un día especial, porque Matas era condenado a 6 años de prisión por hasta 5 delitos relacionados con la corrupción política y las redes sociales explotaban con el tema. De hecho, por lo visto hubo récord de ‘tweets’ en Twitter al respecto.

Con estas herramientas del siglo XXI, ¿para qué hace falta un duro buceo por las hemerotecas?: los internautas rescataron la frase que el actual presidente de todos los españoles pronunciaba el 28 de febrero de 2004, quien describía el gobierno que quería para España como presidente: “Un gobierno como el que preside Jaume Matas en Baleares“.

Ojo, que nadie está libre de pecado. Recuerda Luis del Olmo en su columna de este miércoles a todos los presidentes autonómicos ‘pecadores’: el navarro Gabriel Urralburu (PSOE), el aragonés José Marco (PSOE también) y el cántabro Juan Hormaechea (AP-PP). Y, de momento, José Blanco, ex ministro de Zapatero, está imputado por corrupción. También lo estuvo el valenciano del PP Francisco Camps, quien ahora está orgulloso de su labor y dice que le encantaría ser algún día presidente del Gobierno.

Sería un presidente como Dios manda, diría Rajoy. Yo digo: Dios nos pille confesados…