El ex presidente no conoce el límite a su postura extra-crítica con los actuales gobernantes. Sin pruebas, y en la línea de Jaime Mayor Oreja, que no representa a todo el PP en lo que a lucha antiterrorista se refiere, ha acusado a Zapatero y su Gobierno de “engañar” a los españoles en lo que a la negociación con ETA durante el proceso de paz de 2006 se refiere.
Aseguró Aznar que las actas de la negociación entre el Gobierno y ETA que se han publicado tras levantarse el secreto de sumario del ‘caso Faisán’ evidencian que Zapatero ha “engañado” a los españoles y que ese proceso de negociación “continúa”. De hecho, ha dicho que Mayor Oreja “tiene razón” cuando habla de que sigue abierto el proceso entre el Gobierno y la banda terrorista. “Situándose al margen de la ley hay quien se siente orgulloso de eso, es una realidad”, ha dicho en la entrevista que concedió a Pedro J. Ramírez en Veo7 este martes. Palabras que buscan, claramente, perjudicar la imagen del Gobierno de cara a las elecciones, cuando en todo momento se ha recurrido y luchado contra la participación de Sortu en las autonómicas navarras y las municipales tanto de esa comunidad como de Euskadi. Por cierto que Rajoy también ha terminado por abrazar esa tesis sobre que el Gobierno ha engañado a todos los españoles.

Una costumbre muy patética en nuestro país es intentar -que una cosa es intentar y otra poder- ofender a los personajes públicos usando sus otros apellidos o sus apodos. A Zapatero le llaman “presidente Rodríguez” para ridiculizarle y a José Blanco, ‘Pepiño’. Ahora le ha llegado el turno a Rubalcaba, al que Carlos Dávila, director de interesantísima ‘La Gaceta’, ha apodado ahora como “el ultra Pérez”, en referencia a su primer apellido.

Para muchos, Duran i Lleida y su partido, CiU, dice una verdad incómoda de escuchar. Pero para otros tantos se trata de una postura impresentable en la España de las autonomías, un país unido por regiones hermanadas pese a las diferencias territoriales y culturales. En todo caso, lo que ha hecho Duran este miércoles en la sesión de control parlamentaria ha sido reincidir en una polémica crítica y peligrosa para la convivencia, aunque estaría bueno que el líder del grupo nacionalista catalán no pudiera opinar sobre su libre posición política. El caso es que el veterano político exigió al Gobierno de Zapatero que “corrija” los criterios de solidaridad interterritorial, porque “no tiene sentido que unos paguen y otros abunden en la cultura del subsidio”.
