Poco puedo aportar yo a este tema. Sólo puedo decir dos cosas: que ya sabíamos que el Rey no gobierna, que lo hacemos los ciudadanos, eligiendo a nuestros poderes públicos, pero ahora también podemos afirmar que no reina. Porque para reinar, hay que convencer, hay que ganarse el respeto de la mayoría de los súbditos, y eso lo está perdiendo poco a poco. Y es más, pierde credibilidad, el cariño ciudadano y enciende las alarmas. Porque no hay nada peor que un pueblo tenga que ver a un español más con más derechos que él, con privilegios, dinero, títulos y tratos especiales que encima no se corresponden con un responsable desempeño de ese cargo o cargos.
Y es que esta vez el Rey ha metido la pata hasta el fondo. Primero, porque ha tenido sensibilidad cero ante el reciente incidente de su nieto, Froilán, que también causó un pequeño escándalo por un auto-disparo en el pie sin tener licencia de armas de caza. Segundo, porque eligió fechas conmemorativas de la II República, demostrando poco respeto. Al menos para mí, eso es importante. No le cuesta nada permanecer en casa el 14 de abril, por sensatez. Y, tercero, como es evidente, es inmoral que vaya presumiendo de “ejemplaridad”, exigírsela a su yerno Urdangarín y luego no comulgar con el ejemplo, con una práctica de lujo como es cazar elefantes en un país africano.
El Rey lleva maneras y modos de rico, de acomodado, de noble y señor feudal propios de otro siglo. Y eso agota, don Juan Carlos, a tus súbditos, que encima tienen que ver cómo la cifra de parados sigue engordando. Porque cuando todos estamos de fiesta, es bueno que usted también disfrute. Pero ahora es momento de apechugar, ser responsable, apretarse el cinturón. Aunque, es sabido, a usted le “quita el sueño” el “desempleo juvenil”. Manda narices.


¿Machista o algo peor? Este jueves desayunábamos con un artículo publicado por el columnista de ‘El Mundo’ Salvador Sostres en el que, sin justificar, por supuesto, el horrible crimen del joven rumano que mató a su pareja y enseñó por webcam el cadáver a su padre, metió la pata en la forma de presentar sus argumentos. Vino a decir en un texto titulado “Un chico normal” (¿?) que no era un crimen tan horrible, porque es algo que está a la orden del día por la violencia que rodea nuestra sociedad y que se justificaba en que su novia le iba a dejar, ante lo que cualquier persona puede reaccionar de forma alocada. ‘Enajenación mental transitoria’, lo califican las leyes, pero una cosa no quita la otra, claro.
de las críticas al blog de Sostres de hoy. El director de elmundo.es también. Acabamos de retirarlo. Pedimos disculpas”, ha dicho tajantemente el periodista. También añadió poco después que “lo inaceptable del texto de Sostres es que utiliza la misma expresión -”violencia”- para un asesinato y el engaño y abandono en la pareja”. Y reitera que le hubiera gustado que no saliera en la publicación impresa, pero que se les escapó a los controles.
El mensaje podría ser perfectamente ése: siembra dudas, sirve interrogantes, plantea dudas, que algo queda. Parece que es lo que buscaba el económico británico ‘Financial Times’, que está empeñado en dar una de cal y otra de arena a Zapatero y su gobierno. Por una parte, ha habido momentos para saludar sus reformas económicas, pero ahora que hacía falta algo de sensatez y calma en los mercados, siembra dudas sobre la necesidad de España de acudir al rescate económico, como Grecia, Irlanda y Portugal.
Las redes sociales, especialmente Twitter, fue un hervidero el miércoles después de que se conociera la votación por la cual los eurodiputados, mayoritariamente, votaban en contra de una serie de medidas de austeridad. Entre ellas, la de viajar a sus compromisos en condición de turista, no en primera clase en los aviones, algo que parece ha terminado de enojar a la ciudadanía. Así, la etiqueta
Dicen que el Real Madrid es el club señorial por antonomasia y el Barça tiene, por el contrario, el eslogan de ‘més que un club’. Pero al final los dos principales clubes españoles y de los mejores del mundo son tal para cual: prepotentes y chulescos para mirar a sus rivales. Forma parte del espectáculo y del circo que es el fútbol y todo lo que le rodea. Sí… pero lo valiente no quita lo cortés, para darle la vuelta al refrán. Y es que nadie esperaba ver al presidente del Barça, Sandro Rosell, en una actitud más propia del gato madrileño, dicen que chulo…