El PP no deja escapar ni el más mínimo detalle. Y es que uno de los tres jueces que han rescatado el llamado ‘caso de los espías’, que investiga el presunto espionaje llevado a cabo por el gobierno madrileño de Esperanza Aguirre a personajes de la política regional, es Luz Almeida. Luz es hermana de Cristina Almeida, quien fuera hace años una destacada parlamentaria tanto de IU como del PSOE, y es algo que ha aprovechado el vicepresidente del ejecutivo madrileño, Francisco Granados, para afirmar que esta reapertura del caso “desprende una enorme carga política e inquina contra el PP”.
Granados resalta el hecho de que la ponente del auto “es una abogada socialista (Luz Almeida), nombrada por socialistas”. La propia Cristina Almeida ya ha intervenido para defender la imagen de su hermana, dejando claro que no tiene implicaciones políticas.

Hay cosas que no se olvidan, entre otras cosas porque en el mundo de la política, como en tantos otros, nada se hace de manera altruista y gratuita. Y el gesto que el presidente valenciano, Francisco Camps, tuvo con Mariano Rajoy en 2008, cuando éste necesitaba claros apoyos para continuar como presidente del PP en el congreso del partido, tiene ahora su correspondiente factura.
Mientras que en los medios conservadores, liderados por ‘El Mundo’, Veo7 y otros periódicos y cadenas de televisión y radio, les ha dado por iniciar una ofensiva mediática contra el vicepresidente Rubalcaba -Zapatero hace tiempo que no es ya un rival al que derribar-, los de izquierda eligen otras víctimas. Con el ‘caso Gürtel’, Camps fue en su momento uno de los sacos de boxeo preferidos, y ahora le está tocando el turno, últimamente, a la madrileña Dolores de Cospedal, candidata a la presidencia de Castilla-La Mancha.
Su buen tono conciliador, sus escondidas y contenidas aspiraciones políticas tendrán premio, por fin, para el actual alcalde de Madrid y dirigente ‘popular’ Alberto Ruiz-Gallardón. No son pocas las fuentes que apuntan a que su más que esperada victoria este mes de mayo ante su rival socialista, Jaime Lissavetzsky, tendrá la recompensa a partir del año 2012. Si Mariano Rajoy se convierte finalmente en presidente del Gobierno tras el paso por las urnas en marzo del próximo año, Gallardón tendrá un importante sitio en el gobierno ‘popular’, más que probablemente como ministro.
No es broma, aunque no es del todo cierto, sino que hablamos del mundo de la ficción. El Nuevo Teatro Alcalá acogerá desde este jueves la segunda temporada de ‘Parto de Estado’, una farsa sobre la clase política ambientada en el 2032 que gira en torno a la relación entre el presidente Pepe Luis, que representa a Zapatero, y la niña imaginaria de Mariano Rajoy. La obra narra, en clave de comedia, las desventuras del presidente del Gobierno en el desenlace de su séptima legislatura. En 2032, la crisis económica continúa asolando España y el jefe del Ejecutivo intentará traspasar su poder a la líder de la oposición, Mariana Rajons.
En tono de broma y con mucha complicidad, pero la presidenta de Madrid, Esperanza Aguirre, advirtió ya a su líder de partido, Mariano Rajoy, de que quiere ser ya considerada como candidata oficial a la reelección, sin tener que pasar por los controles y los calendarios de Génova. Aguirre pidió en público a Rajoy, durante un acto de partido en Alcobendas, que la confirme “pronto”, evitando así otra situación como la de Camps.