El culebrón de Génova 13

El PP no deja escapar ni el más mínimo detalle. Y es que uno de los tres jueces que han rescatado el llamado ‘caso de los espías’, que investiga el presunto espionaje llevado a cabo por el gobierno madrileño de Esperanza Aguirre a personajes de la política regional, es Luz Almeida. Luz es hermana de Cristina Almeida, quien fuera hace años una destacada parlamentaria tanto de IU como del PSOE, y es algo que ha aprovechado el vicepresidente del ejecutivo madrileño, Francisco Granados, para afirmar que esta reapertura del caso “desprende una enorme carga política e inquina contra el PP”.

Granados resalta el hecho de que la ponente del auto “es una abogada socialista (Luz Almeida), nombrada por socialistas”. La propia Cristina Almeida ya ha intervenido para defender la imagen de su hermana, dejando claro que no tiene implicaciones políticas.

Hay cosas que no se olvidan, entre otras cosas porque en el mundo de la política, como en tantos otros, nada se hace de manera altruista y gratuita. Y el gesto que el presidente valenciano, Francisco Camps, tuvo con Mariano Rajoy en 2008, cuando éste necesitaba claros apoyos para continuar como presidente del PP en el congreso del partido, tiene ahora su correspondiente factura.

Camps y la secretaria general del PP, De Cospedal, coincidieron el miércoles en un acto de precampaña y el valenciano le recordó varias veces su apoyo y “lealtad” a Rajoy en el congreso nacional, celebrado precisamente en la capital valenciana. Cospedal, claro, no faltó con su gesto, al tildar de “absolutamente indigno” el “ataque personal y asedio” que, en su opinión, ha sufrido y “sigue sufriendo” Camps por el ‘caso Gürtel’.

Mientras que en los medios conservadores, liderados por ‘El Mundo’, Veo7 y otros periódicos y cadenas de televisión y radio, les ha dado por iniciar una ofensiva mediática contra el vicepresidente Rubalcaba Zapatero hace tiempo que no es ya un rival al que derribar-, los de izquierda eligen otras víctimas. Con el ‘caso Gürtel’, Camps fue en su momento uno de los sacos de boxeo preferidos, y ahora le está tocando el turno, últimamente, a la madrileña Dolores de Cospedal, candidata a la presidencia de Castilla-La Mancha.

Es el caso de el diario ‘El País‘, que asegura este lunes que el hecho de que Cospedal vaya, casi seguro, a presidir esta comunidad autónoma -las encuestas le dan la mayoría absoluta, única manera de que llegue al poder para evitar pactos de izquierda-, le dará problemas en su cargo en la dirección del PP. Al parecer, dirigentes del PP estarían presionando a Mariano Rajoy para que Cospedal no continúe en la cúpula de Génova 13 si tiene que centrarse en Castilla-La Mancha. No se encontrarán con falta de resistencia por su parte, ya que ha aclarado en varias ocasiones que ve compatibles los cargos, al igual que piensa Javier Arenas. El andaluz pretende también ser presidente de esa autonomía y no ve problemas para continuar en la élite de Génova.

Su buen tono conciliador, sus escondidas y contenidas aspiraciones políticas tendrán premio, por fin, para el actual alcalde de Madrid y dirigente ‘popular’ Alberto Ruiz-Gallardón. No son pocas las fuentes que apuntan a que su más que esperada victoria este mes de mayo ante su rival socialista, Jaime Lissavetzsky, tendrá la recompensa a partir del año 2012. Si Mariano Rajoy se convierte finalmente en presidente del Gobierno tras el paso por las urnas en marzo del próximo año, Gallardón tendrá un importante sitio en el gobierno ‘popular’, más que probablemente como ministro.

Pero es algo que se quiere dejar con calma para un futuro, ya que la estrategia pasa por conservar al capital del país y no abrir más frentes de fricción con Esperanza Aguirre, su gran rival dentro del partido en Madrid, ya que la presidenta de la región volvería a exigir el mismo trato que el alcalde, lo cual ya supuso un auténtico culebrón hace casi 4 años en el PP.

No es broma, aunque no es del todo cierto, sino que hablamos del mundo de la ficción. El Nuevo Teatro Alcalá acogerá desde este jueves la segunda temporada de ‘Parto de Estado’, una farsa sobre la clase política ambientada en el 2032 que gira en torno a la relación entre el presidente Pepe Luis, que representa a Zapatero, y la niña imaginaria de Mariano Rajoy. La obra narra, en clave de comedia, las desventuras del presidente del Gobierno en el desenlace de su séptima legislatura. En 2032, la crisis económica continúa asolando España y el jefe del Ejecutivo intentará traspasar su poder a la líder de la oposición, Mariana Rajons.

La actriz Rocío Vidal (en la foto superior, parte derecha) es la encargada de encarnar a Mariana, la hija de Rajoy, y reconoce que su personaje se inspira algo en la figura de la portavoz del Partido popular en el Congreso, Soraya Sáenz de Santamaría, la política “más próxima” al líder de la oposición.

En tono de broma y con mucha complicidad, pero la presidenta de Madrid, Esperanza Aguirre, advirtió ya a su líder de partido, Mariano Rajoy, de que quiere ser ya considerada como candidata oficial a la reelección, sin tener que pasar por los controles y los calendarios de Génova. Aguirre pidió en público a Rajoy, durante un acto de partido en Alcobendas, que la confirme “pronto”, evitando así otra situación como la de Camps.

Es cierto que el caso de Camps presenta muchas diferencias, ya que éste se encuentra inmerso en un proceso judicial por presunto delito de cohecho pasivo por los famosos trajes recibidos de la trama Gürtel. Por eso Aguirre no quiere comparaciones en los plazos.

De paso, la ‘lideresa’ nacional del partido se deshizo en elogios hacia Rajoy, a quien se quiere llevar a La Moncloa con “entusiasmo y decisión” por parte de todos los militantes y dirigentes del PP. “Jamás” se ha sentado en Moncloa alguien con la experiencia de Rajoy, dijo añadido Aguirre.

Pero lo gracioso comenzó cuando, a renglón seguido, le devolvió un aviso: le recordó que todavía el comité electoral del PP no la había proclamado candidata a las autonómicas de mayo y ha confiado en que esta nominación se produzca “pronto”.

Se mostró Rajoy sorprendido por estas afirmaciones y, aunque dijo en tono de broma que no sabe si tiene “influencia” sobre el comité, se comprometió a que “hablará” con ellos.