Parece una actitud loable, así, de primeras. Que el presidente del Gobierno sólo quiera ser candidato precisamente en una situación que normalmente es para echar a correr, le sitúa en una buena situación. Pero claro, más de uno dirá, con cierta sorna, que más bien debería ser al revés. Dice el diario El Mundo hoy que Zapatero será el candidato del PSOE en las elecciones generales de 2012 si persiste la crisis y las cifras de paro siguen siendo elevadas. Pues eso, que en tal caso debería ser al contrario para los que detestan al socialista. ¿Debe repetir candidatura ZP? La verdad es que su retirada abriría un complicado debate de sucesión en el PSOE. Porque seguramente se reforzarían posturas más enfrentadas, radicalizándose: la de Bono y otros centristas, más convencidos de un modelo de Estado más tradicional, españolista, y la de socialistas que vuelan a su aire. Montilla y compañía. Zapatero ha podido ser muchas cosas, buenas y malas. Pero lo que es una realidad es que ha servido como punto de encuentro de todas esas posiciones tan difíciles de conjugar en un partido federal como es el PSOE. Veremos qué nos depara el interesante futuro que está por venir. Aunque, por supuesto, la prioridad, antes que este tipo de morbos, es arreglar los problemas de los españoles. El alto paro, el primero, por supuesto.


