Se ha cumplido un año de su victoria en el congreso de junio de 2008. No pretendo extenderme mucho porque estos últimos 12 meses se pueden resumir fácilmente. Sería fácil decir que desde que renovara su cargo, el presidente del PP ha triunfado y que su nueva dirección ha triunfado. Desde que Rajoy incluyera a De Cospedal, Mato, Pons y Arenas al frente de Comité Ejecutivo Nacional y a Soraya como ‘jefa’ parlamentaria, han ganado las europeas, recuperado Galicia y crecido en Euskadi, donde han dado la llave del poder al lehendakari socialista.
Bien. Visto así, éxito total. Pero no. Rajoy en este año sólo puede contar como victoria real el hecho de que Aguirre ha dejado de disputarle la presidencia porque ha tenido que quedarse calladita después de que estallara en su comunidad, la madrileña, parte del escándalo de la trama Gürtel. En el PP madrileño han tenido que dimitir varios alcaldes y mandatarios y hay otros tantos imputados en la Justicia.
Pero es que el gran líder tampoco puede estar contento, aunque haya ganado unas elecciones europeas. ¿Por qué? ¿No las ha ganado acaso gracias al desgaste típico que sufre todo partido en el poder, como es el caso del PSOE de Zapatero, y encima en plena crisis económica? ¿Qué quita más votos que el paro y la pérdida de poder adquisitivo? Y además, el ‘caso Gürtel’ ha golpeado sin duda los cimientos de Génova 13. Camps, aunque con una causa algo ridícula, se ha visto en los tribunales por el caso de los trajes de lujo. Aguirre ha tenido que cortar con escándalo una comisión de investigación sobre espionaje político en Madrid, contando los citados casos de corrupción que han acabado en renuncias de alcaldes de la región. ¿Y cuánto más podemos decir? Su tesorero nacional imputado por fraude fiscal, coches de lujo ‘interncambiados’ al ex alcalde de Pozuelo Sepúlveda, supuesta compra de apoyos de inmigrantes para un mitin en Valencia… Todo ello, en los tribunales o camino de ellos, no sólo en los periódicos.
¿Un año glorioso para el nuevo PP? No estoy de acuerdo, para nada. Rajoy ha ganado lo fácil. No quitamos mérito a Feijóo y a Rajoy por apostar por él en Galicia. Pero PSOE y BNG lo hicieron tan mal que era imposible. Y Basagoiti, tan crecido, con cierta razón, tampoco ha mejorado el número de escaños del PP en Euskadi, simplemente ha hecho política con mayúsculas, apoyando al PSE, y salió ganando. Y de las europeas está todo dicho. No, no veo un año triunfal, sino un año salvado. Rajoy ha salvado el cuello, y nada más.






Las críticas que desencadena continuamente la ministra de Igualdad, Bibiana Aído, son una realidad. A veces un clamor popular para que Zapatero tome cartas en el asunto, ya suprimiendo este Ministerio, ya destituyéndola o ya obligándola a tomar una papel menos destacado en el panorama político nacional. Pero lo que no hemos entendido es el humor de Esperanza Aguirre. Y es que toda una presidenta de una comunidad autónoma como ella no debe quedarse en el chiste fácil, como ha hecho este viernes para mofarse de la ministra. Dijo Aguirre, ante los rumores de que ZP podría prescindir de ella, que “¿cree usted que Zapatero va a cesar a más ministros? ¿A quién, a Bibiana esta vez, a la ministra de ‘Igual da’?”. Gracia, poca. Idoneidad, ninguna.
Pocas críticas ha suscitado y pocos motivos ha generado para ganarse enemigos en los meses que lleva como presidente de Estados Unidos. Obama está ganándose más alabanzas que otra cosa y en términos generales, nos parece una figura muy positiva para la comunidad internacional, que lleva al optimismo. Pero el error que cometió al hacer una referencia histórica sobre Al Andalus en su discurso en sus visitas al mundo musulmán demuestra lo de siempre: ajenos por sistema al pasado y a la Historia de Europa y otras civilizaciones que compartieron acontecimientos históricos, terminan metiendo la pata.