Un paÃs (polÃtico) en llamas

> Casos de presunta corrupción y partidos que denuncian a los jueces
> De la Vega abronca a varios altos cargos del Gobierno ante la crisis
> La Asamblea de Madrid vuelve a quedarse vacÃa para plantar a Aguirre
> Los socialistas madrileños boicotearon un homenaje del 11-M
> El PNV no acepta los resultados y lanza increÃbles amenazas
> Los medios publican dossieres con claras intenciones polÃticas
> El lÃder de IU, Cayo Lara, llama a la lucha en la calle
> Los inmigrantes denuncian redadas racistas de la PolicÃa
Pocas de cal y muchas de arena. Asà está el panorama polÃtico nacional, que ve cómo mientras en Euskadi llegamos a ver la foto del entendimiento entre socialistas y ‘populares’ vascos, apartando sus diferencias que durante años les ha llevado al enfrentamiento más agrio, en otros puntos del paÃs explotan innumerables conflictos.
Pese a que últimamente no vemos en encendidas discusiones a Rajoy y Zapatero, lo cierto es que en el tema más importante ahora mismo para la ciudadanÃa, la crisis económica, no hay ninguna perspectiva de acuerdo. Asà se vio claramente en la última sesión parlamentaria y en unas declaraciones de Rajoy.
Un lÃder del PP que no dudó en llamar “mezquino” al Partido Socialista por ausentarse en los actos que la Comunidad de Madrid, con Esperanza Aguirre al frente, organizó el 11 de marzo para homenajear a las vÃctimas del atentado de 2004 en los trenes de Atocha. Los miembros del PSM boicotearon ese acto.
A la vez que Rajoy decÃa eso, Zapatero llamaba al orden al PNV, unos socios ocasionales en el Parlamento nacional que perderá porque pretende desbancar a Ibarretxe de la Lehendakaritza. Les pidió comprensión, pero Ibarretxe se pasea por los medios diciendo cosas como que su partido va a seguir “dirigiendo este paÃs, sea desde donde sea”.

Incendiaria y bochornosa polÃtica en Madrid
Después, lo ocurrido últimamente en Madrid es propio de una guerra. Durante años la polÃtica está más que encendida en esta región desde que Esperanza Aguirre preside la Comunidad. A nadie se le escapa que es algo que irrita al Gobierno socialista pero ni una parte ni otra han sabido estar a la altura de la ciudadanÃa.
Allà es donde, con claros intereses, han sido destapados una serie de posibles escándalos: el del espionaje y el de la corrupción del ‘caso Gürtel’. A partir de su aparición todo han sido desencuentros y malas formas. La comisión de investigación que se creó en la Asamblea de Madrid ha sido el mayor paripé que se recuerda en años, donde fueron ‘censurados’ por parte del PP comparecientes como Alfredo Prada, uno de los supuestos espiados por los cargos de seguridad del ejecutivo de Aguirre. Al final, tanto jugar con fuego quema y la escena vivida ayer jueves en la Asamblea, donde la oposición dejó vacÃa la cámara, confirma el bochorno.
En cuanto a la supuesta trama de corrupción que también alcanza a Valencia, hemos vivido un nuevo episodio propio de pelÃcula: el del Jaguar regalado a Sepúlveda, dirigente del PP y ex marido de Ana Mato, vicesecretaria general del partido. El PSOE no ha dejado pasar la ocasión para pedir explicaciones a alguien que ni siquiera está ya casada con el supuesto polÃtico comprado, e insistimos en lo de supuesto.

Y muchas más cosas
Todo ello ha derivado en una lucha contra la Justicia en los últimos tiempos. Hemos tenido que ver las lamentables imágenes de la cacerÃa en Jaén de Bermejo y Garzón. Uno ha tenido que dimitir, el ministro. El juez no ha dejado de ganarse querellas por parte del PP. Eso describe bien el nivel de crispación que estamos atravesando en nuestro paÃs, con la Justicia en entredicho y con denuncias y querellas que vuelan, que van y vienen. Precisamente en un contexto difÃcil para el sector, después de que por primera vez hubiera una huelga de jueces en nuestro paÃs.
Otra más: la vicepresidenta De la Vega, quien, según El PaÃs, ha abroncado a varios altos cargos del Gobierno ante su escasa actitud constructiva para aportar soluciones a la crisis económica. En un tono realmente dramático, la número dos del Gobierno de Zapatero transmite un tono de pesimismo antes la situación económica que desde los micrófonos no se nos quiere contar.

Precisamente por esa dura situación económica -pero con polÃticos que han cometido derroches con coches de lujo en Galicia- con unos niveles de paro terribles, tampoco funciona el diálogo social. Rotas las negociaciones, los empresarios abogan por renovar a la baja los salarios, acorde con la inflación. Los sindicatos exigen más para afrontar la crisis y garantizar los pagos por desempleo. Y hasta vuelve el fantasma de la huelga general, con el lÃder de IU, Cayo Lara, llamando a la lucha en la calle.
Una calle también revuelta por motivos sociales: los inmigrantes denuncian redadas racistas de la PolicÃa a través de vÃdeos caseros. Una gota que colma el vaso. Un vaso que es nuestro paÃs, polÃticamente en llamas.