
Leo con satisfacción que al fin el nuevo presidente de Estados Unidos, Barack Obama, ha autorizado la financiación estatal de la investigación sobre las células madre de origen embrionario, prohibida por George Bush durante sus 8 años de oscuro mandato. Parece que entre tanta noticia del aniversario del 11-M, las ‘garzonadas’ o los pactos políticos en Euskadi no haya más noticias que ésas. Pero no nos damos cuenta de lo que esto supone para la Humanidad.
Que la mayor potencia ecónomica y científica del mundo entre a investigar con las células madre puede marcar un antes y un después en el campo de la medicina y para que, en un futuro, haya solución para tantas enfermedades que ahora se nos escapan. Un avance frenado durante años por los que siguen empeñados en que los niños estudien en las escuelas la creación del Universo bajo las premisas biblicas de Adán y Eva. Es lo mejor, o de lo mejor, que ha hecho Obama desde que accedió al cargo. Al menos de cara al resto de la comunidad internacional. Ojo a este momento, que será histórico, pero que pasa ahora de puntillas.

