La edad de Oro del deporte español, a por más oros que nunca
![]()
No es cuestión de avaricia. Queremos oros para sentirnos orgullosos de ser españoles, que dirÃa el catalán Gasol en un eslogan publicitario que le ha costado crÃticas de los independentistas. Pero no nos vayamos a la polÃtica. Hablemos de deportes. Queremos unos Juegos de superación, donde España mejore las cifras de Atenas 2004 y recupere la magia de Barcelona 1992.
No es un sueño. Si bien el ‘factor cancha’ es clave en el deporte y en la Ciudad Condal se notó, ahora lo que nos ayuda es contar con un elenco de deportistas de auténtico lujo. Nunca antes habÃamos contado con auténticos cracks del deporte mundial, como Nadal, el equipo completo de baloncesto o el mágico conjunto del conjunto nacional de ciclismo. Pero tampoco hay que olvidar a otros menos famosos como Cal, Deferr, Cid o los equipos de gimnasia y natación femeninos.
Habrá sorpresas, ganando medallas en especialidades que ni siquiera habÃamos escuchado -¿se acuerdan de la doma olÃmpica, hace cuatro años?-. Pero debemos ser también exigentes. DeberÃamos rozar los 10 metales de oro, sin excusas. Mis compañeros en la redacción me toman por loco. Pero es que ya no somos sólo el paÃs de la vela, el del gimnasta heroico, el del esgrimidor ‘mosquetero’, los waterpolistas aguerridos, ni el de los jóvenes futbolistas con talento. Somos una superpotencia internacional.
Sólo faltaba que dejaran a las motos ser un deporte olÃmpico, al hockey sobre patines, al fútbol sala… y no es exagerar. Que no hablo de pelota vasca, petanca o las canicas. Son deportes que se practican en todo el planeta y con muchas federaciones internacionales.
Pero en fin. Jugaremos a los deportes que nos dejan estos ‘tramposos’ y cumpliremos las expectativas. Tiembla mundo, que llega la marea roja en su edad de oro.