Atentos, no tiene desperdicio: el lehendakari ha dicho, y se ha quedado tan pancho, que no tiene “nada” contra la selección española, pero que la suya es “la vasca”, y se mostró convencido de que ésta jugará, “más pronto que tarde”, en una final de la Copa de Europa.
Podría ser muy malo y pensar que Ibarretxe se ha pasado con alguna toxina esta mañana -involuntariamente, por supuesto-. Pero no. Porque nos confirma que es cosa de nacimiento: reconoció que no es “excesivamente aficionado al fútbol”. Aaaaah, ahora se entiende. ¿Dirá lo mismo Andorra?
Sorpresa total de última hora: la presidenta madrileña llevará a cabo este jueves una remodelación del Gobierno regional que incluye la supresión de tres consejerías. La noticia se filtró la noche del miércoles y todos los medios coinciden en que lo que ha cambiado se debe a un posible castigo contra dos de sus consejeros.
Los cambios no han sido casualidad. Tan sólo unos días después del congreso del PP, en el que dos de sus consejeros han pasado al equipo de Mariano Rajoy -Manuel Lamela y Alfredo Prada-, Aguirre cambia su gabinete.
Oficialmente, claro está, el motivo de la remodelación es “adelgazar la administración dentro del plan de austeridad que se ha marcado la presidenta”. Así lo explicará este mediodía, pero extraoficialmente sucede que ambos consejeros citados pasaron al equipo de dirección de Rajoy tras brindarle su apoyo, lo que se toma como una traición a Esperanza. De hecho, Lamela, una pieza clave en los últimos años, sonó como candidato a la Secretaría General del PP.
De todas formas, esa excusa, la de la “austeridad”, será mejor en cualquier caso que otra posible a utilizar: que estos dos consejeros no pueden compatibilizar correctamente sus cargos de dirección en el PP con los de consejeros autonómicos. No es un argumento válido puesto que es el mismo caso de Juan José Güemes, hombre muy cercano a Aguirre y que está en los mismos dos frentes: dirección del PP y en una consejería del Ejecutivo madrileño -Sanidad-.
Habría que celebrarlo: ningún periódico coincide en su apertura este jueves, y eso que la noticia con más morbo del día ha sido la reestructuración del Gobierno de Esperanza Aguirre. Pero ni con ésas…
Analicemos el tratamiento de esa noticia sobre Aguirre, que cambia su gabinete sólo unos días después del congreso del PP. El Mundo no se corta y dice que destituye a los consejeros que han apoyado a Rajoy, su gran enemigo político ahora. El País, más de lo mismo, habla de “purga”. ABC insinúa que es un castigo, pero no se moja tanto en el titular. La Razón es el único que utiliza este tema para abrir su portada, pero no dramatiza con ello.
También nos impresiona la obsesión de El Mundo con el 11-M y la de Público con la derecha. El periódico de Pedro J. nos vuelve a atormentar con el temita. Ahora nos viene con que el nuevo embajador de España en Washington dio la razón a Ana Palacio, en ese momento ministra de Exteriores, sobre que el 11-M lo causó ETA. La importancia está en que Dezcallar era por entonces jefe de los espías, el CNI. Y otra obsesión, la de Público con los dirigentes del PP. Hoy toca Aznar. La historia se las trae: el ex presidente utilizó un avión de un empresario guatemalteco para ir al congreso del PP. Y eso les lleva a pensar que es muy importante porque tiene relaciones con FAES. No le vemos aún el verdadero interés. Patético.
Y acabamos con otras noticias menos morbosas pero también más serias. El Mundo sigue con su campaña por el castellano, hasta que el cuerpo les aguante. Hoy, mostrando a personalidades del arte y la cultura que se suman al manifiesto. ABC tira de economía, notándose la mano de Expósito, y nos asustan con los tipos de interés. Y para acabar, El País abre con que el Gobierno quiere someter a control parlamentario al Poder Judicial. Que tenga suerte.
>> Este texto es una transcripción aproximada del resumen de la prensa en vídeo:
Quizás es demasiado llamarlo así. Pero es que algunas presiones se ganan ese calificativo. Ha resultado patética la retirada en La Sexta de campañas de publicidad de compañías como Heineken, El Corte Inglés, Seguros Ocaso o Fujitsu.
Las víctimas y causantes han sido los programas satírico-políticos ‘El Intermedio’ o ‘Salvados por…’, inofensivos programas de entretenimiento de escasa audiencia y pertenecientes a la oferta de una compañía privada. Es cierto que la televisión de Mediapro ha presentado desde sus recientes orígenes unos contenidos muy sesgados -hacia la izquierda, como su periódico Público-, y a veces demasiado críticos con los sectores conservadores y la derecha.
Pero lo que no es normal es una respuesta de venganza por parte de estos sectores y organizaciones. Nos guste o no, estamos en una sociedad en la que impera la economía de mercado. Y cada compañía debería ser libre de promocionar sus productos sin presiones ni condiciones en las plataformas que desee. Otra cosa es que esas empresas, voluntariamente, como acción de protesta por no estar de acuerdo con los contenidos de esos espacios televisivos, diga que retira su campaña.
Pues no. Cuba nunca ha sido un paraíso para los homosexuales, precisamente. Pero también estamos llenos de prejuicios hacia el régimen cubano, que, por mucho que debería virar hacia la democracia, da alguna que otra lección al resto del mundo: allí las operaciones de cambio de sexo son gratuitas desde este mes de junio.
Lógicamente la Iglesia ha estallado ante esa ley en defensa de los derechos de los homosexuales promovida por Mariela Castro, una de las hijas del actual presidente, Raúl Castro. Que critiquen, que para eso tienen que defender sus valores, dogmas y posturas tradicionales. Yo me quedo con una normativa que da toda una lección de modernidad a media Europa y a casi todo el mundo.
Parece que lo que cuentan películas como ‘Antes que anochezca’, aunque lógicamente retratan a través de la historia de Reinaldo Arenas la realidad de la época más radical de Fidel, es agua pasada. Los tiempos cambian, y parece que para bien.
Nos quiere vender la burraPedro J. de que es un éxito su campaña de ‘salvemos el castellano’. Tiene ya más de 30.000 adhesiones. Hombre, felicidades a El Mundo. Pero si para ellos un éxito es que 30.000 castellanoparlantes se sumen a esa causa, que venga Dios y lo vea. Aunque crezca estos días y sean 300.000. O 1 millón. Que entre los más de 40 millones de españoles existen otras preocupaciones más importantes que ésa.
Y con eso no digo que no se debe garantizar la enseñanza en castellano a nuestros hijos. Simplemente evidencio que una minoría está queriendo imponer una causa para crispar aún más la sociedad multicultural que tiene España actualmente.