En Diariocrítico hemos publicado un interesantes experimento: ¿a qué famosos se parecen nuestros políticos?
A mí el parecido que más me ha gustado es el de Rajoy con Steven Spielberg.
En Diariocrítico hemos publicado un interesantes experimento: ¿a qué famosos se parecen nuestros políticos?
A mí el parecido que más me ha gustado es el de Rajoy con Steven Spielberg.
¿Es normal ver tantos errores, lapsus y desafortunadas e intervenciones en esta campaña? ¿Están bien cualificados nuestros políticos o, en todo caso, tienen la mente ‘limpia’ de malos pensamientos?
Nos explicamos. Primero lo del bonobús, un claro error tanto de ZP como de Rajoy. El primero no ya por sacar este tema, sino por confundir un bonobús -un billete de habitualmente 10 viajes para el transporte público- con un abono transportes -que es el documento con datos personales que acredita la residencia-. El segundo, Rajoy, por no saber reaccionar bien ante el ataque de su rival.
Esto fue un aperitivo. Pero estos últimos días hemos podido ver a un ¿incorrecto? Francisco Granados, vicepresidente de la Comunidad de Madrid, criticando abiertamente el discursito sobre la niña por parte de Rajoy en el debate.
También escuchamos al presidente de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, lanzando una pregunta en un mitin sin respuesta… tan rebuscada fue la construcción sintáctica de la frase que se encontró con el silencio generalizado de la audiencia. ¿No es misión de un político ser muy, pero que muy claro en el mensaje? (escuchar en la SER).
Y este jueves, dos nuevas ‘perlas’: Carme Chacón, ministra de Vivienda, pasándose de sinceridad. La Vanguardia le pregunta por un defecto de su jefe Zapatero y no se corta un pelo: “A Zapatero le corre agua por las venas”… (leer en La Vanguardia).
Por último, Daniel Sirera, el líder del PP en Cataluña. En un mitin en Cornellá se le escapó este lapsus… el subsconciente traiciona: “Habrá un gobierno popular presidido por José María Aznar“, dijo, generando las rápidas risas de los militantes. Reaccionó, sí, pero ya estaba dicho…
Que González, Aznar o el ex vicepresidente Alfonso Guerra estén dando tanto que hablar en esta campaña no puede ser nunca una buena noticia. Primero, porque lo están siendo por insultos, descalificaciones y acusaciones varias -con o sin humor-. Segundo, porque una cosa es que apoyen a los líderes actuales, los del presente, y otra es que demuestren que el pasado aún está intacto.
Hemos oído a González comparando a Rajoy con un “imbécil”, a Guerra mofándose de la ‘niña de Rajoy’ y a Aznar acusando a Zapatero de negociar en estos momentos -sí, ahora también- con ETA y de querer hacerlo si sigue en Moncloa. ¿Todos hablan de más?
A estas alturas, no ya tanto para el Gobierno sino para los ciudadanos, es bueno hasta saber que los precios se mantienen, aunque estén altísimos… el IPC armonizado se mantuvo en febrero en el 4,4%.
Se agotan los temas para la prensa. Nos encontramos en los periódicos más de lo mismo: mucha campaña y pocas novedades.
Por eso, a falta de grandes titulares, destacamos la sinceridad de Carme Chacón en La Vanguardia, ya que en una entrevista no se corta ante la petición de que confiese un defecto de su jefe, Zapatero: “Le corre agua por las venas”. ¡Vaya! Y eso que quería mucha tensión.
Público dramatiza con la carta que el Constitucional le dirigió a Zapatero para protestar contra el fiscal del Estado, que criticó duramente la sentencia favorable a ‘los Albertos’. La verdad es que Conde-Pumpido sólo dijo lo que muchos ciudadanos piensan. También nos cuentan cómo los ‘ex’ irrumpen en campaña: González, descalificando a Rajoy; Aznar, acusando de negociar con ETA a Zapatero.
El Mundo y ABC abren sus portadas indignados con las palabras de Felipe González contra Rajoy -y no les faltan motivos-, aunque también en el diario de Pedro J. vemos la campaña alternativa de Rosa Díez, debatiendo en la calle, con los ciudadanos, su programa electoral y en el de periódico de Vocento nos cuentan que España quiere evitar una visita de la realeza británica a Gibraltar.
El lunes volvemos con toda la carga electoral porque tenemos el segundo debate entre Zapatero y Rajoy.
La cuestión no es que Rajoy no supiera reaccionar al comentario de Zapatero en pleno debate sobre el ya célebre “bonobús”… lo realmente indignante es que ambos desconocen cómo utilizan los ciudadanos el transporte. Rajoy porque pudo contestar que se trataba de otra cosa…y ZP porque encima, se rodea de malos asesores en este aspecto: no podía ser nunca un bonobús lo que serviría como justificante para regularizar al inmigrante… entre otras cosas porque como bien sabemos los ciudadanos ‘de a pie’, el bonobús es un simple billete con 10 o más viajes de crédito. No lleva inscrito el nombre de su usuario ni está asociado a un titular… Eso es un ABONO TRANSPORTES, como el de la Comunidad de Madrid. Éste si que lleva datos como nombre, apellidos, NIF o tarjeta de residente…
Pero aún así: viva el humor. Aquí tienen un montaje especial en el que enseño a Rajoy un concepto alternativo de lo que es un bonobús: