Menos hablar de mayorías. Que la clase política que nos gobierna sepa esto: en el Barómetro del CIS de marzo, la mayoría de los españoles contestan que el terrorismo de ETA es el principal problema del país, aunque casi igual que el paro. Sin embargo, la cosa cambia cuando responde a lo que más le afecta personalmente. Y es la vivienda, el paro y la inseguridad ciudadana, lo menos habitual en el debate político.
Por cierto que en cuanto a opciones de ocio, el 65% de los españoles dice que la televisión es la atracción preferida en fines de semana y días festivos. A continuación, responde el 36% que opta por pasear y hacer gimnasia, ejercicio, deporte…
Muy seguido de ello, el 32% de los ciudadanos responden que prefieren leer la prensa y libros. Después, destaca escuchar música (25%), la radio (19%) reunirse con amigos y familia (16%) y navegar por Internet (13,7%), más que jugar con los hijos, por ejemplo.

Cosas de la vida, la nueva hija de los Príncipes nació en medio de un Puente, que no debajo… para siempre quedará la anécdota de que nació en el Puente de mayo y ‘fastidió’ este periodo festivo a cientos de profesionales de la información.
nos representa a todos. Juega la Davis cuando puede aunque esté medio muerto por jugarlo todo en el circuito ATP y empuña su brazo siempre que gana un gran punto. Humilla a Federer, número 1 del mundo y mito en vida para este deporte, cuando quiere y lleva 72 victorias consecutivas en tierra batida. ¿Quién puede decir que ha ganado tanto como él con esa edad? ¿Saben que va camino de la Historia si gana su tercer Roland Garros? ¿Que si no fuera por Federer habría sido el número 1 del circuito desde hace unos dos años y que nadie le tosería?
No hay nada más absurdo que la moda de que todos los organismos, instituciones y gobiernos otorguen premios. Los famosos y en general los ganadores de los mismos ya se cansan hasta de repartirse por toda la geografía para recibirlos en galas soporíferas que sólo sirven para hacer negocios, atiborrarse a canapés y hacer la pelota a los peces gordos.
Tanta expectación para nada. Todo estaba ya en los medios: se sabía que el presidente de la CNMV, Manuel Conthe, se iba porque en la irrupción de Enel y Acciona para hacerse con Endesa algo olía mal. Eso ya se sabía. Conthe en su intervención ‘obligatoria’ en el Congreso como requisito para dimitir -respira el Gobierno-, ha explicado por qué se marcha. 