- Comenzó el juicio del 11-M, pero no se crean… a algunas sanguijuelas sólo les importa los dichosos explosivos para insistir en la ‘teoría conspirativa’
Llegó el momento de la Justicia (si es que existe). Pero no nos pongamos estupendos, Max, como diría Valle-Inclán. La cuestión es que después de tanta expectación, algo amarillista, porque no tenemos muchas veces en cuenta el dolor de las víctimas, que de alguna forma ‘reviven’ ahora la tragedia durante los meses que dure el proceso, en su estreno se ha venido abajo el interés. Este jueves, la clave era el testimonio de El Egipcio, uno de los ‘cerebros’ o autores intelectuales de los atentados, como se les quiera llamar. Pero resultó que El Egipcio se negó a declarar y responder incluso a su abogado defensor. Se acabó el espectáculo que algunos esperaban ansiosos. No hay espectáculo en este drama.
La nota de humor la dieron durante la lectura de un informe policial sobre el pasado de El Egipcio, historial clínico incuido. Nos hemos enterado que en Egipto, cuando tuvo que llevar una escayola por un hueso roto, “sufrió de hemorroides“. Qué interés, Andrés. También nos enteramos de cosas tan interesantes para la Humanidad como que vivió en casa de un señor “calvo y gordo”, o que “no tenía dinero para tomar un café” , que “no se cambiaba a diario de pantalones”. Lo dicho, máximo interés.
El informe sobre una declaración que hizo ante tiempo era tan minucioso y largo que el secretario judicial que estuvo leyendo el texto se quedó literalmente sin voz, interrumpiendo la lectura y notificando al tribunal de que no podía continuar. Todo ello con una rasgada voz a la desesperada. Gómez Bermúdez, presidente del tribunal, le pasó el marrón a otro secretario de sala, a quien le costó calentar la voz y perdía el ritmo continuamente.
Para todo esto dio el estreno del juicio del siglo. No lo duden, el interés verdadero llegará cuando llegue el tema de los explosivos. Ahí es donde algunas sanguijuelas quieren sacar -y hacer- sangre.
>> Especial de Diariocrítico sobre el juicio del 11-M