Venga, hoy toca proponer una ración de rarezas musicales de las que aquí hago gala. Todo viene tras un post que leí en una newsletter llamada ‘La Caja de Música’, dedicada a los amantes del rock más alternativo: el sinfónico y progresivo. Vamos, lo que hacen gente como Pink Floyd, Genesis, Alan Parsons o Asia, que son los nombres que más suenan. Pero hay otros ‘reyes’ en esto como King Crimson, Yes, Camel, Rush, Dream Theater, Triana…
Lo que leí fue un mensaje de un amante de esta música que hizo una lista con los temas que más le han llegado al alma. Y recordaba una cita de un teclista del grupo Camel llamado Ton Scherpenzeel (el nombre da igual, pero por citarle): “Sólo hay dos tipos de música: la que llega al alma y la que no”. Quizás suene muy radical, pero no está nada desencaminado el hombre. Creo que hay música para bailar, otra para gritar y desmelenarse, otra para tranquilizarse en plan relax y otra puramente estética, que ‘entra’ a todas horas. Es cierto que hay una música para cada momento del día, para cada momento de ánimos y para cada contexto social. A ver quién quiere entrar en una tienda de moda y escuchar un réquiem o una soleá.
La cuestión es que al igual que se pueden hacer muchas divisiones para clasificar la música -no es más que la herencia de los estructuralistas del demonio-, también se encuentra entre ellas la del tal Scherpenzeel: la música que llega al alma y la que no. La que te emociona y te llena o la que nada de nada. Al final se quedan olvidados en un rincón todos los discos que fueron éxito comercial hace unos años…
Ahí va mi lista:
Starless y Epitaph (King Crimson), Elke y Fritha Alone (Camel), Refugee (Van der Graaf Generator), Supper’s Ready y The Musical Box (Genesis), Stairway to Heaven (Led Zeppelin), Comfortably Numb y Wish You Were Here (Pink Floyd), Abre la puerta (Triana), Script for a Jester’s Tear y Brave-The Great Scape (Marillion), Soon (Yes), Yesterday (Beatles), Space-dye Vest (Dream Theater), Here Comes the Flood (Peter Gabriel), Heaven (Bryan Adams)… y las que se me olviden, claro, que estoy tirando de memoria.
Os invito a que cada uno aporte unos cuantos títulos de canciones o discos que le han llegado profundamente al alma (mandar lista).

Al final, los yankees van a tener en la gran pantalla una película sobre su mayor ataque recibido junto a
Qué curioso es esto de la industria del ocio. El cine se ha caracterizado desde sus inicios, sobre todo desde el punto de vista comercial, por basar sus obras y sus guiones en obras ya creadas. Vamos, el guión adaptado sobre el original. Lo cierto es que el cine comercial con guiones creados desde cero está, creo, muy por debajo de las pelis que se basan en grandes obras literarias. Pero a lo que me quiero referir hoy es al curioso salto del cómic al cine y el viaje de vuelta al más puro estilo boomerang. Porque en los últimos años se han terminado por versionar los mejores tebeos de superhéroes a la gran pantalla y ésta ha dado la puntilla a la industria del tebeo. Hasta los regalan o los ofrecen por separados con el periódico. Spiderman y Batman se llevan la palma.
Y muchas, porque si de algo me he dado cuenta en los últimos tiempos en esto del mundo de los toros, es que los pro-fiesta son más activos que los anti-fiesta. Sobre todo porque ya toca turno de estar a la defensiva. Y ya era hora. No siempre va a ser el pobre toro en la arena.
Como para no serlo. ¿Qué fue de esos tiempos en los que la televisión se volcaba con la música? Soy de los que creen que la televisión y la música están unidos inherentemente, aunque también hay muchos que critican la esencia de un videoclip.