Estaba buscando información para hacer un post sobre la leyenda negra que une al rock con el satanismo. Es que soy un fan de esta música y siempre me han molestado tanto los que se empeñan en reclamar esa imagen y vincularla al rock, como los que meten a todos en el mismo saco y llaman ‘satánica’ a esta música sólo porque suena ‘fuerte’.
Pero es que, como siempre comento, lo de Internet es un bombazo. Te encuentras de todo. Un autor argentino habla del tema del satanismo y rock pero hace una digresión divertidísima sobre algo que –ya lo sé- se comentó en su día sobre la canción ‘Aserejé’ de Las Ketchup. No tiene desperdicio (pinche para leer). Es una leyenda urbana más que demuestra cómo se puede hacer cualquier cosa a base de palabrería y una original base documental. Te haces pasar por un documentado y convences a casi todo el mundo de lo que te dé la gana.
El otro día me puse a pensar en la cabalística y las fechas de los últimos atentados en Londres contra la sociedad occidental por parte de los radicales islamistas. En verdad, contra el cristianismo o todo lo que mancha lo que ellos consideran sagrado. Pues bien, me puse a sumar los números de las fechas del 7-J y 21-J y haciendo burlas con las sumas, y saltándose algunas normas de cabalística (de origen hebreo) sale el número 7. El siete es la otra cifra vinculada a Satán, aparte del 666 como se dice en el Apocalipsis sobre la Bestia. No hay que confundir el ‘número de la Bestia’ con Satán, como se desprende de la famosa peli de Alex de la Iglesia. Lo que quiero decir es que si ahora sale alguien en la tele diciendo que las fechas del 7-J y 21-J suman 7 y que puede haber otro intento de atentado un día que también sume 7, pues… la mentira a favor del morbo.
Todo este interés por hablar del satanismo y el rock vino por el anuncio de los Rolling Stones de que siguen en la brecha y sacan en septiembre un nuevo disco. Con más de 60 años en sus cuerpos. Qué tíos. De Sus Satánicas Majestades, como se les conoce, se les achaca tener un pacto real con el diablo. Algo así pasó con Led Zeppelin, ese pedazo de grupo que colaboró a inventar lo que hoy conocemos como heavy metal a través del blues reinventado con sonidos más duros. Del vocalista de Led Zeppelin, Robert Plant, se dijo que tenía un pacto con sangre con Satán y que por culpa de ello perdió a su hija pequeña. Muy retorcido todo ello. Qué no decir de Ozzy Osbourne y su look demoníaco. El gran compositor y mediocre cantante se limó de joven, el muy loco, los dientes de forma que parecía un animal, con todos ellos afilados.Y se partió la lengua para hacerla bífida como las de las serpientes. Luego, con el tiempo, se los arregló. También están Marilyn Manson, WASP…y así me podría tirar años…
Pero eso no es el rock, ni mucho menos. El rock supone también conciertos benéficos y himnos a la paz y al entendimiento. No es un llamamiento a la violencia de por sí. Locos y fantasiosos los hay en todos los campos. También los habrá en el pop. Por cierto, que en Internet he vuelto a recordad lo que se decía de La Oreja de van Gogh, el blandito grupo vasco. Se hizo circular un mail de forma masiva que aseguraba la banda daba parte de sus millonarios beneficios a ETA por simpatía con sus principios. Vivir para oír, ver y leer esto…

Miras los discos más vendidos de nuestro país y si no te encuentras el álbum de un ‘triunfito’, te topas con un grupo de pop, un grupo de música infantil o actores de una serie pasados al micrófono. Hablo de la lista de éxitos Afyve, elaborada por Media-Control para la Asociación Fonográfica y Videográfica Española, que diferencia entre discos y singles –ya saben, el disco corto de toda la vida con una o pocas canciones más-. Pues bien, los de El Canto del Loco llevan cuatro semanitas siendo los primeros en esto de ventas con su disco ‘Zapatillas’. El olorcillo Hombres-G que echan –por no decir que es de sus zapatillas- y el rollito pijo del que encima reniegan termina ya por saciar en este enésimo disco con los mismos tonos, melodías y temática. Pero ahí están. La gente no se cansa.
Cosas de la vida. Si hace poco
Eso es lo que ha hecho
Que sí, lo siento, no me quiero poner nostálgico de la vida -musical-, pero eso de “tiempos pasados siempre fueron mejor” está en lo cierto. Cada día que pasa mercantilizamos más la cultura y el ocio. Y es inaguantable. Quedaba el reducto de la literatura, ese arte que sólo veneraban las ratas de biblioteca y los que apartaban de los ‘guays’ en el cole y el insti porque eran los raritos. Y no me refiero a otra clase de ‘raritos’. Lo ‘guay’ en la adolescencia era ir de bares, llegar tarde a casa, fumar –lo que fuera- y escuchar la música más macarra posible. En los 90 el éxito musical lo representaba el bakalao de las narices, con su ‘ruta’ por las discotecas incluida. Ahora, en estos tiempos, más de lo mismo, pero con otras modas. Ahora reinan el reggaeton, el pop de quinceañeras, el sonido latino y algo de hip-hop. A los latinos y jovenzuelos se les ve con su ropa cuatro tallas más grande, su gorrita de uniforme con la visera para atrás, cadenitas brillantes y hip-hop y rap a todo trapo. A las niñas, con sus pulseritas a tutiplé en las muñecas, escuchando a los guaperas pujantes. Y también insistimos en lo que prima en la literatura: todo son codigosdavincis, pilaresdelatierra y harripotters. ¡Es el progreso tío. Renovar o morir!
Si es que Internet es lo que tiene de malo, que engancha porque son infinitas las ideas que se pueden materializar en la red. La última locura: 