Las ‘sinarquías’ siempre flotan
Hay quien a Zapatero le llama ‘termineitor’; hay quien dice de él que es, simplemente, ‘destroyeitor’, y hay quien acuña ambos términos y los simplifica en ‘othaieitor’. En el fondo, es lo mismo: su significación es que Zapatero ha arrasado con todo y, por lo tanto, no podía quedar incólume ni su propio partido. De ahí que alguien piense que una formación tan rígida, sólida y centenaria como el PSOE pueda estar minada en sus cimientos y, en la correspondiente eclosión, acabe por venirse abajo todo el tinglado tras el paso del ‘huracán Zapatero’. Pero nada más lejos de la realidad.
La escisión más grave del PSOE fue la de 1921, y no acabó ni con la idea ni con la estructura: a la larga, la fortaleció. Además, quienes plantean esa posibilidad en virtud a no sé qué extrañas tendencias centrífugas olvidan la existencia de lo que podríamos llamar como ‘sinarquía socialista’: el PSOE está gobernado por los ‘barones’, que históricamente actúan como auténticos ‘notables’ que copan territorialmente el poder. Y en el diccionario de estos ‘barones de ánima sinárquica’ no está incluida la expresión ‘suicidio político’. La fuerza centrífuga puede acarrear problemas con el PSC. Pero hasta ahí. Después del ‘zapaterato’ sobrevendrán otras cosas, otros líderes, otros ‘aparatos’; vendrá el ‘chaconato’, o el ‘rubalcabato’, pero seguirá siendo el tradicional Partido Socialista. Quien piense lo contrario está tan cerca de la realidad como Aznar de subir a los altares.
Sin comentariosNo me llames ‘Dolores’, llámame ‘Lolita’
Qué bonita noticia sería si tuviera buen autor: “La ‘niña’ se fuma un porro -tabaco rubio + china de hachís- en el día mundial sin tabaco mientras saborea un pepino crudo mirando a la Pajín”.
1 comentarioRubalcaba, ‘El Zorro del desierto’
Es casi, casi como Martín Villa, quien ya de adolescente se subió al coche oficial y todavía no se ha bajado de él. Emulando a su ante-ante-antecesor en el cargo, Pérez Rubalcaba ya era el “delegado de clase a perpetuidad” desde el parvulario, según confiesa su compañero y no obstante mejor amigo, Jaime Lissavetzsky. “Llegó más tarde que nosotros, pero enseguida se hizo con los mandos”. A Rubalcaba, por tanto, siempre le ha gustado manejar, y ya de tierno infante -viéndole hoy, cuesta imaginárselo a tan dulce edad- organizaba, dirigía, manipulaba, ordenaba, terciaba, convencía o aplastaba a irreductibles con la misma facilidad con la que Roma arrasó Cartago hasta sus cimientos. O con el mismo ardor con el que pisaba Othar, el caballo de Atila, del que dicen -y puede que digan bien- que por donde pasaba no volvía a crecer la hierba.
En un desayuno en Nueva Economía Fórum en Madrid, Rubalcaba ha presentado a Lissavetzsky, candidato socialista a la Alcaldía en la que reina Ruiz-Gallardón, pero que gobierna con Botella. Y en esa presentación, el ministro ha entrado en un terreno extraño en él, pero ciertamente instructivo. Ha dicho de Lissavetzsky que es su “mejor amigo” -“es mi mejor amigo desde que tengo uso de razón”, sic para lo de “amigo” y sic también para lo de “uso de razón”- y lo ha acompañado con una frase que induce a pensar: “A un amigo lo eliges, mientras que a un padre o a un hermano no” (también sic). De esta frase se deduce que Rubalcaba, pues, también tiene misterios, tantos, al menos, como la Santísima Trinidad.
De su amigo desde la infancia ha dicho que era un “redomado chupón”; es decir, que no soltaba la pelota cuando se ejercitaba en el noble ejercicio del balompié ni por amenazas de encerrarle en una cueva y leerle sin descanso las obras completas de Proust. Hay amistades, como amores, que matan.
Decir que Rubalcaba es ‘listo como el hambre’ es no revelar nada nuevo, pero es que Rubalcaba es realmente ‘listo como el demonio’. Sabe el futuro sucesor de Zapatero -Chacón mediante- que las encuestas auguran una debacle para el socialismo español. Por eso es mejor no hablar de encuestas del tipo ‘cuantitativo’, sino ‘cualitativo’. Un pequeño paso para la Sociología, un salto gigante para la humanidad. Eso de lo ‘cualitativo’ es algo así como reunirse con gente, dejar que hablen y hablen y escuchar, y luego sacar impresiones. Algo, esa cábala en cuestión, a lo que Mircea Eliade llamaría una hierofanía, o casi, porque ya hace falta tener fe, y casi podríamos atrevernos a decri que hasta esperanza y caridad. Y así, claro, las impresiones son siempre inefables. O no, pero a estas altruas tampoco importa mucho.
Rubalcaba no ha hablado, claro, de ETA ni de Bildu, ni del Constitucional y la ‘doctrina Parot’, ni de ese movimiento raro que se llama “Democracia real ya” -bendecido esta noche a porrazos-, ni de primarias -aunque ha tenido un fehlleistung y ha nombrado a “Carmen” en vez de a “Jaime”- ni de ninguna de esas cosas que interesan a los ciudadanos, como repite, inasequible al desaliento, quien será su próximo enemigo electoral; es decir, Rajoy. Pero este “químico, socialista y madridista” ha demostrado una vez más que es más ‘Zorro del desierto’ que Rommel. Aunque alguien con muy mala idea, como Pablo Castellano, pudiera referirse a él como “Alfredo Pérez ‘Beria’”.
1 comentarioSobre respeto y discrepancia con el Constitucional
Las sentencias se acatan, no hay otra, y el trabajo de los magistrados se respeta, no hay duda. Pero acatamiento y respeto no presuponen que en una sociedad libre no se pueda realizar, también libremente, el ejercicio de la crítica. Los jueces no hablan ex cátedra, son seres humanos y, como tales, también se equivocan. Habrá –que los hay- quienes ante determinadas sentencias se mesen los cabellos y revistan su lengua de dardos envenenados, o quienes carguen su pluma de trinitrotolueno. Es una reacción absolutamente rechazable. Pero, ahora bien, las sentencias, incluso las más firmes, pueden estar equivocadas y sometidas, por tanto, a crítica. Disguste a quien disguste.
El Tribunal Constitucional ha hablado sobre Bildu, y la maquinaria judicial acaba ahí. Pero donde finaliza la justicia tiene comienzo la discrepancia. La coalición Bildu, donde se incluye la izquierda abertzale bajo el eufemismo de ‘independientes’ junto a dos fuerzas absolutamente legales, podrá estar presente en las urnas, pero durante mucho tiempo muchas voces van a hablar incluso de “prevaricación”. Será injusto tal calificativo, y puede que hasta delictivo para los dicentes, pero los magistrados del tribunal garante de la Constitución saben que sus decisiones son criticables. Y a veces muy criticables.
No es hora de meterse con el Constitucional. Corrijo; no es hora de meterse con ‘éste’ Constitucional. Es decir, con los magistrados que hoy lo conforman. Pero sí es hora de abrir ya el debate sobre cómo se nombran los magistrado para el Tribunal Constitucional. Es hora ya de que se planteen cambios; de que los partidos, ni los unos ni los otros ni los de más allá, tengan esa potestad -¿insana?- de reproducir para el órgano garante de la Constitución el juego de mayorías y minorías que las urnas dan para las Cortes Generales. Es hora ya de debatir en profundidad sobre cómo nombrar magistrados, no a propuesta de uno o de otro partido, sino juristas cuyo nombramiento dependa única y exclusivamente de su reconocido prestigio. Seguro que hay fórmulas.
Llegados a este punto, el que Bildu pueda estar finalmente en las elecciones es lo de menos. Lo de más a más es que sobre el Tribunal Constitucional siga incólume una especie de mácula que proviene justamente de una embriogénesis absolutamente deficitaria. Parecía que la Constitución había aminorado el problema del nombramiento de los magistrados con la exigencia de una mayoría absoluta reforzada en el ámbito parlamentario, que es donde se nombran. Pero no. Era sólo una forma de repartirse cromos entre los dos partidos que de verdad de la buena mandan en este país. Y en un tribunal no se puede reproducir el juego parlamentario. No hay independencia, y aunque la haya, parecerá que no la hay. Acaba con el mismo sistema.
Tenemos lo que tenemos y ahora llegarán los lodos contra el Constitucional. Será un palmo de barro más para convertirlo poco a poco en un muladar. Si los políticos pensaran, se pensarían el sistema por el bien del sistema, por el bien de todos. Ah, si los políticos pensaran.
1 comentarioEl Titanic
Así habló Zapatero en Singapur el 14 de abril: “España es un poderoso trasatlántico. Tranquilos”.
Así dice Wikipedia: “El RMS Titanic (en inglés: Royal Mail Steamship Titanic, “Buque de vapor del Correo Real Titanic”) era el segundo de un trío de transatlánticos conocidos como Clase Olympic. El Titanic fue el barco de pasajeros más grande y lujoso de la época, seguido por el RMS Olympic. El 10 de abril de 1912, el Titanic inició su viaje inaugural partiendo desde Southampton (Inglaterra) con destino a Nueva York. Cuatro días más tarde, a las 23:40 del 14 de abril, el Titanic chocó con un iceberg al sur de las costas de Terranova, y se hundió a las 2:20 de la mañana del 15 de abril. El siniestro se saldó con la muerte de 1.517 personas y se convirtió en uno de los peores desastres marítimos en tiempo de paz de la historia”.
Si ejjjjjj que…
¿Y a este hombre nadie le ha dicho lo guapo que está callado?
El tándem Rubalcaba-Chacón
“No hablaré hasta el 23 de mayo”, dice Chacón. “No comento hasta el 24 de mayo”, dice, igualmente, Rubalcaba. Son dos de los ‘caballos’ que con toda seguridad correrán la carrera para suceder a Zapatero en la candidatura a la Presidencia del Gobierno. Pero puede haber otros más. La cosa es imprevisible. Y, mientras tanto, algunos dentro del PSOE dicen que lo ‘deseable’ es que Rubalcaba y Chacón, los candidatos más firmes en esta quiniela lleguen a un acuerdo de tándem para conjugar sorpresas. Pero, ¿qué es eso del tándem?
Los que aventuran esta posibilidad –miembros ellos del Comité Federal- ven factible, pese al silencio impuesto, que Alfredo Pérez Rubalcaba y Carme Chacón lleguen a un acuerdo de actuación conjunta. La idea es evitar que existan primarias, incluso cuando se convoquen, que se convocarán, el 28 de mayo. Si no hay más que un candidato, naturalmente que no habrá primarias. Pero incluso si hay más de uno, pero si Chacón y Rubalcaba actúan de forma conjunta, el segundo candidato no tendrá apenas ninguna posibilidad. Rubalcaba sería elegido casi por aclamación.
¿Cuál es el truco entonces? Los que aventuran esta posibilidad es que Rubalcaba habría valorado ser él candidato para la Presidencia del Gobierno en las elecciones de marzo de 2012 toda vez que Zapatero ya ha anunciado su renuncia. Saben en el PSOE que la derrota será inevitable, pero creen que la presencia de Rubalcaba tendrá dos aspectos positivos: uno, que habrá derrota, pero no debacle; dos, que no se quema a una candidata en potencia para el futuro, la cual puede ser la actual ministra de Defensa.
Estos defensores del ‘tándem’ –no está tan claro que Rubalcaba y Chacón les hagan finalmente mucho caso- diseñan así una operación de ingeniería política cuyos elementos, resumidos, son los siguientes: Rubalcaba se presenta, Chacón apoya; Rubalcaba pierde las elecciones y se quema, pero no Chacón, claro; hay Congreso Federal y Chacón se postula -con el apoyo de Rubalcaba y del actual ‘aparato’- para la Secretaría General, que quedará vacante. Chacón se prepara durante una –o dos legislaturas, que nunca se sabe- como jefe de la oposición y alternativa de Gobierno. Chacón, finalmente, se convierte en presidenta.
Es como un cuento de hadas, o de la lechera, es cierto, pero es lo que algunos socialistas están ‘vendiendo’ entre bambalinas. La realidad, sin embargo, puede que no tenga nada que ver con este cuento, porque en el PSOE, sobre todo cuando de primarias se habla, suele haber sorpresas. El primer sorprendido fue Almunia, cuando le derrotó Borrell, y el segundo sorprendido fue Zapatero cuando ganó a Bono.
Sin comentariosZapatero en su laberinto
La situación del país no está para bromas, y un presidente que un año antes de unas elecciones ya ha abierto el debate sobre su continuidad solamente puede dar idea de falta de credibilidad y de inestabilidad política, factores ambos que condicionan gravemente –por no decir que imposibilitan- la confianza de los mercados y la salida de la crisis. Eso es lo que le han venido a decir este sábado a Zapatero los más importantes empresarios y banqueros de este país en la reunión que ha mantenido con ellos en La Moncloa.
Botín, Villar Mir, Rafael del Pino… le han dicho, a lo fino pero a lo firme, que se deje de vainas sucesorias, que no abra el melón político cuando tiene la economía partida y con riesgo de intervención y que su calendario político se mantenga de tal manera que la prioridad sea la recuperación económica. Sabido es que los cambios que según ellos –y según admite el Gobierno- reclama la economía española necesitan de un tempus legislativo, de su paso por las Cortes, pero igualmente de toda la energía política del Gobierno y de quien dirige el timón.
El mensaje está claro, y parece que ha sido asumido por Zapatero, que ante la prensa, comentando lo tratado en la reunión, ha reconocido que ninguna circunstancia exterior –léase debate sucesorio, abierto por él mismo, es cierto, pero secundado ferozmente por las ‘baronías’ del partido- le van a apartar de su calendario político… y legislativo. Es decir, que las reformas económicas que le exige la Unión Europea se van a realizar, cueste lo que cueste: si es sin consenso, bueno; si es con consenso, mejor.
En estas circunstancias, la reunión de Moncloa con más de 40 grandes empresarios y la CEOE ha sido mucho más que una ‘foto’; ha significado un empujón a Zapatero para que, con una descalificación a sus barones, ponga orden en el Partido Socialista, que hoy es una jaula de grillos, reafirme su liderazgo –aunque sea superficial y temporalmente-, se aplique en las reformas y las saque adelante con sus fuerzas parlamentarias.
Pero este empujón empresarial a un decaído Zapatero supone dos cosas, que a nadie se le escapan: por un lado, un sopapo en toda regla al PP de Mariano Rajoy, que ya está lanzado en campaña electoral general, y una desautorización empresarial a los líderes socialistas que han reabierto el debate sucesorio en el peor momento posible, según la visión empresarial. España, dicen estos banqueros y empresarios, necesita de un líder fuerte en estos momentos, y si es con Zapatero, que tan obediente es de Merkel como cerca está de los planteamientos de la CEOE, mejor que mejor.
Así las cosas, no es factible que, tras esta reunión, Zapatero hable de su sucesión en el Comité Federal del 2 de abril, que era lo que se esperaba. Pero lo divertido de verdad hubiera sido poder ver la cara que ponía Rubalcaba en la reunión. Se sobreentiende el por qué.
Sin comentariosEl debut de Jáuregui (Ramón)
No se trataba de una prueba de fuego, aunque se le parece. En esta crisis global y con estos aires sucesorios y de fronda que sacuden al Partido Socialista, hace falta valor para sentarse en la mesa de la portavocía del Gobierno y no descarriar. Pero Ramón Jáuregui es un político de raza. No es como Rubalcaba, ácimo, sino más dúctil, pero nada tiene que envidiar al vicepresidente primero en cuanto a regatear a los medios y sortear las cuestiones espinosas que suelen plantearse los viernes tras el Consejo de Ministros.
Es verdad que Rubalcaba es más duro. Para empezar, selecciona muy bien a los preguntantes, y les da la palabra o no, según convenga. Es cierto también que se escurre como una anguila en las respuestas, pero en su ironía subyacente –por no llamarlo de otra manera- deja abierta la puerta a una crónica que de seguro no le va a gustar. Ahí le gana Jáuregui: su amabilidad y afabilidad le granjea sentimientos amistosos que hasta evitan las tentaciones de intentar poner en apuros a quien tiene la llave del micro.
Es igualmente cierto que Jáuregui, al igual que Rubalcaba, no contesta a aquello que no interesa, pero su expresión más suave y contemporizadora no deja regustos amargos como cuando a Rubalcaba le da por responder con el chiste fácil, y a veces típico-tópico-hiriente. Pero ya lo dijo Newton: “Cada acción tiene una reacción igual y opuesta”. Es de creer.
Buen debut, por tanto, el del ministro de la Presidencia en el asiento de portavoz del Consejo de Ministros. Ha evadido muy bien las preguntas sobre la sucesión del ¿líder? Zapatero –“en el Gobierno no tenemos ninguna molestia con ningún ruido” en el Partido Socialista sobre la sucesión-, o sobre Sortu, o sobre si las últimas detenciones de etarras, todos ellos del sector duro-durísimo de los malos-malísimos, pueden propiciar un comunicado de ETA ahondando más en el final de la violencia.
Lo demás era hasta cierto punto fácil, es verdad. No estando Rubalcaba, apenas hay ‘pájaros_faisanes’ sobrevolando el firmamente tecnológico, o preguntas más aceradas sobre la lucha antiterrorista y otros asuntos de igual valía, tales como si siete años después la masacre del 11-M es un ‘caso cerrado’. No es que no sean de competencia de Jáuregui, que al fin y al cabo es ministro, sino que parece que Rubalcaba, precisamente por serlo de Interior, es más imán para la atracción de tales cuestiones. En todo caso, del Consejo de Ministros sabemos lo mismo que siempre: que se reunió en Moncloa, y poco más.
Sin comentariosTerror a que Gadafi asesine a europeos
Algunas voces progresistas -también conservadoras- se han alzado en las últimas horas para mostrar su extrañeza por el hecho de que ningún país europeo en particular, ni la UE en general, haya expresado un rechazo y condena aún mayor a la sangrienta represión que, sin lugar a dudas, está llevando a cabo Muamar el Gadafi en Libia. Todo ha sido prudencia, y las voces aisladas han preferido dejar paso a una voz única: la de la Alta Representante de Política Exterior de la Unión Europea y vicepresidenta de la Comisión Europea, Catherine Ashton. Es cierto que Ashton ha condenado la represión del régimen, pero lo ha hecho con suma prudencia.
¿Por qué? La respuesta no deja de ser realista y, al mismo tiempo, terrible: en la Libia de Gadafi quedan aún en estos momentos casi 10.000 extranjeros, de los que la inmensa mayoría son ciudadanos europeos. En concreto, y según fuentes muy fiables, quedan aún por repatriar unos 20 españoles, unos 5.000 italianos y varios miles -sin precisar cifra- de ingleses. Se sabe también que hay al menos 500 norteamericanos embarcados que esperan obtener el permiso para salir de puerto.
El temor -más bien terror- existente en las Cancillerías occidentales -no sólo las europeas- es que, tanto si hay declaraciones extremas de la Unión Europea como resoluciones de la OTAN en el sentido de intervenir en Libia, un demente como Gadafi pueda dirigir toda su ira contra los ciudadanos europeos y occidentales presentes aún en suelo libio y extienda hasta ellos el baño de sangre que, según todos los indicios, está llevando a cabo sobre su propio pueblo.
Ésa es la razón, y no otra, de que ni el Consejo de Seguridad de la ONU -reunido este viernes de forma extraordinaria-, ni la reunión de urgencia del Consejo del Atlántico del Norte, que incluye a los embajadores de 28 países aliados para tratar el tema de Libia, convocada por su secretario general, Anders Fogh Rasmussen, mi siquiera la reunión de los ministros de Defensa de la Unión Europea (UE) en Godolo (a 30 km de Budapest), tomen ninguna medida efectiva en tanto y cuanto no quede ni un occidental en Libia, o al menos se tengan garantías de que no serán asesinados impunemente por Gadafi.
Es cierto que se van a adoptar algunas medidas, como decretar el bloqueo aéreo a Libia, pero no se quiere ir más allá “de momento”, en primer lugar, por esa inseguridad de los nacionales europeos, pero en segundo lugar y no menos importante, por no romper el delicadísimo equilibrio de la zona.
Estados Unidos urge a que Europa actúe: dicen que tiene las armas, los medios y los canales -sobre todo Italia y Reino Unido, por razones históricas- para entrar en Libia. Desde la UE se responde a Estados Unidos que existe un peligro evidente de que si aviones europeos – los AWACS o aviones de control y vigilancia aérea, u otros, de la OTAN- entran en el espacio aéreo libio, Gadafi mande sus MIG contra la población civil. Pero hay quien insiste en que entonces se derriba a los MIG, a lo que se responde que los civiles -sobre todo los occidentales- pagarán las consecuencias… Y está, además, el tema del gas libio, segundo país suministrador, por ejemplo, de España…
De momento, por tanto, no hay solución y la Europa comunitaria acelara al máximo la salida de sus nacionales para tener las manos más libres, de manera que a la reunión del Eurogrupo el próximo día 11 de marzo en Bruselas se llegue con soluciones concretas. Pero puede ser demasiado tarde para demasiados miles de personas.
Sin comentariosDel ‘no pasarán’ al ‘ya hemos pasao’
[Inciso de Memoria Histórica]
- Julio de 1936-Abril de 1939: “No pasarán”, gritaban la República, desde la legalidad constitucional.
- Abril de 1939: “Ya hemos pasao”, gritaron los fascistas cuando entraron en Madrid a sangre y fuego.
[Regreso a la puta realidad]
- Diciembre de 2009-26 de enero de 2010: “No pasarán la línea roja de los 38 años” (que ya es bajarse los pantalones, ya), gritaban los sindicatos para aquello del aumento de la edad de jubilación.
- 27 de enero de 2010: “Ya hemos pasao”, gritaron desde el Gobierno (?) cuando rompieron la ‘línea roja’ y acordaron los 38,5 años de cotización con los ‘aguerridos’ sindicatos.
[Extrapolación de futuro]
Pues yo me cago en su pastelera madre y les va a votar sus abuelitos.
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