A modo de presentación (PeriodÃstica)
"Ya [ahora], de algunos periódicos,
no te puedes creer ni el staff,
porque sigo saliendo en él
y yo ya no estoy allí".
Gumersindo Lafuente,
ex director de elmundo.es
Terrible frase la de Gumersindo Lafuente en el I Congreso Internacional de Periodismo que, dirigido por Fernando Jáuregui y patrocinado por la Generalitat Valenciana, se desarrolló en octubre pasado en Valencia. Y terrible por la carga explosiva que lleva en su trasfondo (Lafuente fue cesado de la dirección de elmundo.es y ahora, incluso, ha dejado el periódico): la 'revolución' tecnológica, ¿a dónde nos conduce más allá, incluso, de la interactividad de los nuevos medios? ¿Hasta dónde llega la credibilidad del periodista, y la de sus medios, en esta nueva sociedad globalizada? ¿El periodista al uso tradicional, es un 'animal comunicador' en peligro de extinción?
Lafuente intervino entonces en una mesa redonda junto al 'animal periodístico' que es Jean François Fogel, de Le Monde Digital, moderados por José María Perea, director del Club Diario Información, y vino a decir que "los periódicos ya no me interesan. Yo creo que están muertos, aunque ellos no se den cuenta". Obviamente, Lafuente se refería a los periódicos de papel, porque sabido es que su apuesta es la red de redes.
Pero, en el fondo, Lafuente estaba respondiendo a una pregunta que flota en el ambiente: ¿Dónde queda el periodismo tradicional en este mundo de cambio tecnológico a ritmo vertiginoso? ¿Y dónde queda la credibilidad del periodista, individualmente considerado, pero también como colectivo profesional?
Hoy más que nunca, con la 'globalización' de Internet -aparición y consolidación de la prensa digital junto a otras fórmulas de comunicación, como el blog, o aún más, la 'edición colectiva' del coreano ohmynews y su fórmula del ciudadano-periodista-, junto a la afluencia de fenómenos audiovisuales de intercambio y 'a la carta' nuevos -como youtube, flickr, etcétera-, la pregunta parece evidente: ¿Hacia dónde se encamina la profesión periodística? ¿Es hoy periodista un ciudadano cualquiera, como insiste en hacernos creer Yu-Jin Chang, redactor jefe internacional de ohmaynews para Estados Unidos? De creer a Chang, el periodista es ya un animal en extinción, pero si, además, lo unimos a lo que cree el director de ABC, José Antonio Zarzalejos, sobre que la supervivencia en la prensa escrita pasa por una especialización en la que las distintas secciones puedan ser conformadas no por periodistas al uso, sino por profesionales en sus respectivas ramas, el futuro de los estudiantes de Ciencias de la Información está más nublado que la noche ártica.
Sin embargo, ni siquiera ése es el trasfondo que ha quedado en el aire. La pregunta es sobre la credibilidad del periodista y de los medios, si siguen vigentes los principios básicos del periodismo: exactitud, precisión, justicia, independencia y transparencia, tal y como destaca ese nuevo gurú de lo nuevo Dan Gillmor, ese nuevo ídolo de los amantes del 'cuaderno de bitácora' o 'blogs': "Por encima de los soportes presentes y futuros, la mayor preocupación para el periodista debe ser tener una sólida formación como profesional y unos buenos principios".
Ahora bien, en estos momentos en que lo que algunos llamarían 'intrusismo globalizado', ¿gozan de buena salud los medios 'tradicionales' [entiéndase impresos], al menos en esta España nuestra".
Partamos de una realidad básica: el reconocimiento de que la 'prensa tradicional', el actual modelo español -ahora tan cambiante, aún a su pesar-, el periodismo, en definitiva, tal y como aún lo entendemos está conectado con el stablishmen y, por contra, no 'habla' con los ciudadanos, no contesta a sus inquietudes. Hemos llegado a observar con estupor cómo los periódicos se dedican a contestarse unos a otros -según los temas- perdiendo credibilidad. O, en otras palabras, cómo los lectores de El Mundo, por citar un ejemplo, creen que El País 'miente', y cómo los lectores de El País califican de 'manipulador y mentiroso' a El Mundo.
Es cierto, o al menos lo parece, como señaló en el Congreso de Valencia Albert Montagut, director del gratuito ADN, que "en Estados Unidos la gente no lee el New York Time: se cree el New York Times". Aquí no. Aquí no nos podemos fiar ni del staff de los medios.
Aviados vamos.
O vamos aviados.
Pero vamos, o vamos a ir, y no muy políticamente correctos.
3 comentarios3 Comentarios
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El personal branding, se está imponiendo en la consultorÃa, tal vez se imponga también en el periodista, que no en el periodismo.
La cosa está si se entregan o no los derechos de autor (empleados) a terceros (empresas) dedicados a venderlos y revenderlos.
Habrá que hilar fino o afilar.
¡Salud!
Super-Duper sitio! Me encanta! Volver
Me encanta tu blog! Muy bonito post! Todav