Otro petardazo del supermillonario ‘Florendream’: 300 millones a la basura, y olé
“Partiendo de la nada, hemos llegado al más rotundo de los fracasos”. La satÃrica y cÃnica frase marxista, versión Groucho, hay que aplicarla ahora futboleramente con más dolor en el caso del Real Madrid, tras su eliminación de este miércoles en su torneo favorito, en ‘su’ Liga de Campeones. Porque el fiasco ha llegado partiendo del todo o del casi todo. Resulta que 300 millones después, el club blanco tropieza exactamente en la misma piedra que el año pasado, y elanterior, y el anterior, y… asà hasta cinco veces más.
Resulta que, en plena crisis económica, Florentino Pérez -acusado por ello de cierta presunción y prepotencia, que no era tal, pues tenÃa el dinero o el crédito y se lo gastó- fichó a los soñados Cristiano Ronaldo, Kaká y Xabi Alonso. Con el fin de iniciar una nueva etapa que fuese tan fructÃfera como la primera de su anterior mandato -concluido con tres años sin tÃtulos y una sonada dimisión- con los galácticos que encabezaba el otro Ronaldo. y sobre todo para lograr ‘la décima’ Copa de Europa, el objetivo esencial y declarado por el presidente y su entorno.
Pero, la existencia te da sorpresas y no siempre agradables, quia. De modo que,como en la vida misma, a veces, sÃ, sólo a veces, pero acontece: los ricos también lloran. Como en la vida misma, a veces, sà sólo a veces, pero sucede: no siempre se impone el poder económico. Como en la vida misma, a veces, sà solo a veces, pero ocurre: el esfuerzo, la fe y la solidaridad se imponen al tronÃo de los euros. Como en el fútbol mismo, a veces, sà sólo a veces pero es real: el pez chico se come al grande. El modesto Olympique de Lyon derrota y elimina al nuevo supermillonario y galáctico Madrid. El modestÃsimo Alcorcón se rÃe del nuevo supermillonario y galáctico Madrid y lo echa de la Copa del Rey.
Y,ahora, en el caso del ‘florendream’ y la Liga de Campeones con el dolor añadido de que la finalÃsima de la competición se disputará en su estadio del Bernabéu. Un dolor que puede duplicarse y hacer mayor la herida: que sea el escenario donde su rival más odiado deportivamente, el Barça, el que dé la vuelta de honor con el trofeo en los brazos de su capitán Puyol. Ya veremos qué pasa entonces, porque todavÃa falta mucho, pero de momento este segundo gatillazo del Madrid va a ser la noticia deportiva y social durante unos dÃas.
Aun asÃ, no es tiempo de buscar culpables, ni de rasgarse las vestiduras, porque los de Pellegrini marchan lÃderes en la Liga y su trayectoria ascendente le hace más favorito al tÃtulo que el propio Barça. Aunque, ojo, es el único clavo -ardiendo o no- al que pueden agarrarse ahora. Por cierto que, por mucho que escueza a los madridistas, esta derrota aumenta más el valor del sexteto de tÃtulos logrados en un año por el mencionado club azulgrana con una inversión mÃnima y tirando de la cantera mucho más que el Madrid. No es tiempo de buscar culpables, pero sà de reflexionar sobre este asunto. Y de que el fútbol haya demostrado su grandeza,una vez más, haciendo feliz al modesto y haciendo llorar al rico.