Puerta, De la Red -vivo, afortunadamente- y Jarque: algo huele a podrido
Antonio Puerta no fue el último. Por desgracia, la tragedia de la muerte de un futbolista de alto nivel, por problemas en el corazón, se ha repetido ahora con Daniel Jarque. Y ya no hay solución, eso es lo peor para él y para sus familiares y amigos más directos. Es el momento de las condolencias, que en nada mitigan el trágico e inesperado desenlace ni el dolor y luto de nuevo en el fútbol español. Otra muerte sorpresiva, sorprendente y quizás evitable.
Escrito ello, y aunque a la hora de escribir estas lÃneas, todo son especulaciones y hasta el resultado de la autopsia no se podrá deducir la causa exacta; escrito ello, se insiste: algo huele a podrido en el balompié de nuestro paÃs. Porque sólo hace dos años del fallecimiento del sevillista Antonio Puerta, con la polémica que se montó. Porque hace menos de que el desmayo del madridista De la Red, en pleno partido, hizo que se tomara la medida preventiva de sacarle de la práctica del fútbol, lo que seguramente le ha salvado la vida. Porque, como en el caso de Jarque, parece mentira que un deportista profesional cuidadÃsimo en todo lo referido a la salud pueda sufrir un tan gravÃsimo problema cardiaco que le provoque la muerte.
Y ya surgen muchas dudas en el ciudadano de a pie, en el aficionado al fútbol, desde luego profano en medicina, pero que, sólo aplicando la lógica, como mÃnimo se hace muchas preguntas: ¿cómo se realizan los reconocimientos médicos?, ¿se repiten cada temporada a fondo o cada mes o tras cada partido?, ¿son similares y homogéneos en todos los clubes?, ¿se siguen los posibles problemas o dudas que surjan?, ¿quien es responsable final?, ¿hay algún tipo de supervisión en la Federación, Liga de Fútbol Profesional o Consejo Superior de Deportes?, ¿…?
La polvareda que levantaron los casos de Puerta y De la Red se apagó poco después y aquà no ha pasado nada… hasta que increÃblemente vuelve a pasar. Y, a expensas de nuevos datos posteriores, se insiste, ¿no habrÃa que crear una comisión inmediata de todos los estamentos afectados, entre ellos, por supuesto, Federación, Liga y Consejo? ¿O vamos a esperar a la siguiente tragedia? Demasiadas preguntas, demasiadas incógnitas ante una -otra- muerte quizás evitable. Descanse en paz el bueno de Jarque, cuyo fallecimiento quizás fuera inevitable. O no. Eso sÃ, de cualquier manera, ojalá sea el último.
13 dUTC agosto dUTC 2009 a las 9:11
Nás que a podrido, huele a droga o drogas, ¿no? Lo que pasa es qu enadie es valiente para entrar a saco en este negocio porque el dinero está por encima.