¿Doping en el fútbol español?…como en los demás paÃses
El polémico asunto del dopaje en el deporte profesional es todo un clásico en los temas de actualidad de algunas especialidades, como ciclismo, atletismo, halterofilia, etc. Ningún paÃs se escapa, unos luchan más -como España desde hace unos meses- y otros menos -quizás como Italia, donde empezaron los casos más sonados-, pero en Occidente la situación es parigual. Sin embargo, para otros deportes que incluso mueven mucho más dinero, parece un asunto tabú y un oscuro manto de silencio lo cubre.
Es el caso del fútbol, que solo de vez en cuando salta a las portadas para después desaparecer sin ninguna conclusión hasta el siguiente sobresalto. Como, nos tememos, acontezca ahora con la información que ha ofrecido -sin desmentir posteriormente, a pesar de los intentos del principal implicado- un diario tan sensato en principio como ‘Le Monde’, aunque suelte un cierto tufillo antiespañol, como ya aconteció con los triunfos de Nadal y anteriormente de Induráin.
Y que bebe en las ‘Fuentes’ del doctor Eufemiano ‘Ãdem’, acusado de ser el jefe de la supuesta red de dopaje con EPO y autotransfusiones de sangre que descubrió la Guardia Civil el pasado mes de junio en la ya famosa ‘Operación Puerto’ que costó la expulsión de sus equipos de un buen número de ciclistas famosos, entre ellos el alemán Ulrrich, el italiano Basso y los españoles Sevilla y Mancebo. Pero resulta ahora que de varios otros documentos confidenciales de esta operación, no utilizados finalmente en le sumario, ha extraÃdo el periódico parte de su información al respecto, que afecta a los dos grandes del fútbol español, Madrid y Barça, además de al Valencia y Betis.
De modo que más allá de su tufillo chauvinista no se trata de un reportaje amarillista –impropio de ‘Le Monde’- sino serio, muy serio y con dosis de veracidad. Incluso el propio Eufemiano Fuentes, que no quiere decir si es verdad o no porque afirma estar amenazado de muerte, admite haber trabajado con varios clubes de Primera y haber recibido una oferta del Barça, que no especifica si aceptó o no.
Y ante todo ello, al menos se agrandan las dudas sobre la supuesta limpieza en el deporte rey, cuyos rutinarios controles jamás descubren nada, como pasaba con el ciclismo hasta que sus directivos decidieron hacerlos en profundidad. Un deporte en el que una victoria o un tÃtulo puede reportar cifras millonarias de euros. Lo normal, por tanto, es que, como mÃnimo, haya sospechas y estas sigan mientras los intereses –y los capitales- económicos prevalezcan sobre los competitivos con la complicidad de la UEFA y la FIFA a nivel internacional, y la impresentable Federación del no menos impresentable Villar –implicado en otros problemas jurÃdico económicos de falta de justificantes de sus gastos- .
Unas sospechas que se agrandan no sólo con informaciones como la de ‘Le Monde’, sino con el eterno silencio de estos organismos que rigen el fútbol mundial y español. Sin que olvidemos, como ocurre en el ciclismo, la parte de culpa de los futbolistas de los clubes de élite, que con tal de seguir con sus multimillonarios ingresos, admiten todas las sustancias que les dan sin preguntar jamás si son o no dopantes. Porque cual admitió uno de ellos, hoy en el fútbol español tras su paso por Italia: “Allà te lo dan, te lo tomes y ni preguntes”.
Italia, por cierto, un paÃs en el que la prensa ha denunciado –sin que se investigase nunca- extrañas muertes de profesionales del fútbol tras su retirada. Italia, por cierto, un paÃs en el que este verano se descubrieron otros fraudes de amaño de partidos que afectaban también a sus grandes como Milan y Juventud. Pero ahora se trata de España y del polémico doctor Fuentes, tan metido en la Operación Puerto y quien dice que “es bueno el dopaje terapéutico”.
PermÃtannos que, como mÃnimo, sigamos en la sospecha. La misma que en otros paÃses. Al menos hasta que se investigue oficialmente con interés en llegar hasta el fondo. Que no se hará mientras no haya algún muerto en activo. Asà es gran parte del deporte profesional, aunque en algunos como el ciclismo y el atletismo sà se persigue. Claro que no tienen a Villar de jefe.
12 dUTC diciembre dUTC 2006 a las 20:55
Seguro que no se hace nada, porque hace tiempo, mucho tiempo ya que el dinero está por encima del deporte de competición, y menos en el fútbol. Apuesto cien contra uno a que se olvida la noticia y hasta la siguiente. ¿Quién se atreve?
14 dUTC diciembre dUTC 2006 a las 18:00
Pero yo pregunto, ¿qué pasa con los controles que se les hacen a los jugadores de los equipos creo que a veces por sorpresa y sin avisar, ¿no valen? ¿están trucados? ¿están todos conchabados para el fraude? La Federación deberÃa decir algo, claro que eso es impensable, como la Liga de Fútbol Profesional porque están en el machito y chupando. No entiendo nada.
14 dUTC diciembre dUTC 2006 a las 20:58
Pues es fácil entender, que es que nos pasamos de listos, porque se los jugadores se someten a esos análisis no hay que dudar de ellos ni de los médicos y laboratorios encargados de hacerlos. Eso es ser más papista que el papa. Si caen tantos ciclistas y no futbolistas será porque se dopan los primeros, como los atletas también.Menos suspicacias y aún menos si las destapan los franceses.
15 dUTC diciembre dUTC 2006 a las 10:46
Va a llevar razón Antonio Rojas en lo de los franceses, que no aguantan nuestros éxitos. A ver si va a resultar ahora que los triunfos del Barcelona y Sevilla a nivel europeo y en el mundial que espero ganen los azulgranas son porque se dopan y noi se entera la FIFA ni la UEFA. Todo ello al margen de que se deberÃa investigar más y mejor, pero si hay dopaje en el fútbol es en todos los paÃse sy Francia incluida.
15 dUTC diciembre dUTC 2006 a las 20:47
Parece mentira que los aficionados sean tan ingenuos o no quiera verlo. Las palabras de Fuentes son claras: claro que hay doping, pero no se quiere investigar, y parte de culpa es de la prensa deportiva, que está vendida a los grandes intereses de la Liga, que más que información hace de lametraseretes de jugadores y entrenadores mediáticos. O sea que no tiene solución. Pero como espectadores nos da igual, allá ellos si se drogan, el caso es que nos den espectáculo y punto.
16 dUTC diciembre dUTC 2006 a las 13:08
En seguida nos salen los nacionalismos y patrioterismos. El doping hay que perseguirlo,sea cual sea el paÃs de los culpables. Incluido España, ¿o aquà sà los podemos dejar? Pues entonces…
19 dUTC diciembre dUTC 2006 a las 0:07
Me parece estupendo que si se demuestra que los equipos de fútbol han infringido la ley paguen por ello duramente, pero si no es asà espero que le metan un puro al Le Monde para que no se puedan escribir libremente acusaciones tan graves porque si no se aplicará lo de “difama, que algo queda”.