El milagro de Capello: el Madrid no juega un pijo pero gana
A ver si es mentira. Lo del tÃtulo, digo. No el que pueda ganar o no el Madrid, sino el de este comentario ‘blogero’ y olé, Porque los equipos grandes tienen dos obligaciones. En este orden: ganar y jugar bien. Puntuar y enamorar con su fútbol. De lo primero sabe mucho Fabio Capello.
De lo segundo es un ignorante, pero no le importa. Nunca sus conjuntos gustarán. Mas siempre estarán arriba -trampas al margen, compo acontecÃa en la Juve, y él sin enterarse, vaya por Dios-. Y asà ocurre ahora con el Real Madrid, lo de no dar espectáculo y ganar, no lo de las trampas. Porque el italiano, aplicando su fea filosofÃa resultadista a tope, ha colocado al Madrid donde en su sitio natural por prestigio y presupuesto. Es segundo a tan sólo un punto del Barça, que juega mejor y enamora, pero…
Capello, que no es santo de la devoción ni de los aficionados al deporte rey, ni siquiera de muchos de los seguidores madridistas, ha metido al equipo en plena lucha por la Liga, algo que no ocurrÃa desde hace muchos meses. Y además ya está clasificado para los dieciseisavos de la Liga de Campeones, donde por cierto el martes se juegan a cara o cruz su continuidad en esta máxima competición europea los de Rijkaard, y sigue vivo y con posibilidades intactas en la Copa. O sea que está cumpliendo con lo que de él se esperaba,
con lo que prometió: devolver al equipo a donde le corresponde. Y la historia se repite, porque hacÃa una década que los blancos no tenÃan tantos puntos… Precisamente desde que lo entrenaba el propio Capello, cuando lo llevó al campeonato de Liga sin jugar bien, pero ganando y ganando.
De modo que con el Barça semidormido en el terreno del Levante, pensando más en el compromiso del martes ante el Werder Bremen, y el Sevilla sorprendido por el Espanyol cuando podÃa haberse puesto lÃder, la Liga se aprieta y se anima por arriba. Y también por abajo, donde el recién ascendido Nastic se hunde
, e intentan no hacerlo los dos equipos vascos, Real Sociedad y Athletic –pese a su buena imagen en ChamartÃn, donde sólo el resultadismo de los blancos con dos destellos centelleantes de los galácticos Ronaldo y Roberto Carlos le llevó a la derrota-.
Y serÃa injusto cerrar este comentario sin apuntar otros cuatro nombres. Tres en positivo: Zaragoza y Atlético
sobre todo un sorprendente Recreativo, recién ascendido y cada dÃa más consolidado también en esta pelea con su fútbol –por fin-, pugnando también por su sitio más o menos natural, la lucha por los puestos europeos, y
Sà es verdad que suma muchos lesionados, pero también un fútbol oscuro y escasamente atractivo, el de su técnico Sánchez Flores, de la escuela opaca, defensiva, áspera y resultadista de Capello. Pero sin la eficiencia del italiano, porque éste es el único en el que con semejantes condiciones logra que sus equipos, aunque no jueguen, ganen. Que en definitiva, obligaciones y compromisos con el espectáculo al margen, es lo que quieren los seguidores
. Gustará o no, que no gusta, pero su respuesta es tan polÃticamente incorrecta como clara: el fin justifica los medios. Puro sabor italiano, con el que la Selección hasta ganó el Mundial. Y ahÃ, ahÃ, ahà está el Madrid. En el sitio que por presupuesto le corresponde: luchando por los tÃtulos.
5 dUTC diciembre dUTC 2006 a las 12:08
Pues yo, que soy del Madrid y ejerzo no lo veo tan triunfador. Porque para sumar puntos a la larga es menester jugar bien y eso no lo hace el equipo, que cuando entre en racha negativa me temo que se decolgará del Barça. Además, a los madridistas nos gusta el juego de ataque sobre todo en la catedral del Bernabéu. Lo que sà le reconozco es la disciplina de la plantilla y que no le haya temblado la mano para cargarse a Ronaldo y Raúl cuando lo ha creÃdo conveniente. No es poco
5 dUTC diciembre dUTC 2006 a las 17:51
O sea, al revés que el Barça, que en Europa sale en desventaja respecto a España. ¡Pobre Barça!, sale en inferioridad de condiciones, en Europa no cuenta con doce jugadores, allà no están los árbitros de Villar. Y es probable que no termine jugando contra diez o contra nueve como le ocurre a menudo en su paÃs. Y si no le pintan ningún penalti a su favor, pues la desventaja y la inferioridad de condiciones en la que parte ya se agranda mucho más. ¡No hay derecho, asà no se puede jugar! Pues que viva Capello y sus victorias, aunque tengan peor prensa, pero fútbol es fútbol, goles son goles y tÃtulos son tÃtulos.
7 dUTC diciembre dUTC 2006 a las 12:44
Vaya un madridista que está hecho el señor Ros, por su comentario que más parece anti, aquà hay que aplicar lo de obras son amores y no buenas razones. O sea que el superequipo tan cantado del Barcelona las pasa canutas para clasificarse en la Champions y el Madrid lo hace con la gorra, y en la Liga estamos sólo a un punto y le shemos ganado en el Bernabéu. Ques iga asà Capello, que lo que queremos son victorias y tÃtulos después de tres años galácticos pero sin uno solo.
7 dUTC diciembre dUTC 2006 a las 21:55
Yo creÃa, y hasta ahora asà ha sido, que en este blog se defendÃa el buen fútbol y se atacaba con valentÃa a los tomadores de pelo. Pero se ha caÃdo también en que el fin justifica los medios, aunque se aburran las ovejas, o sea en el madridismo. Por tanto, adiós a todos.
8 dUTC diciembre dUTC 2006 a las 23:59
Qué manÃa con el Madrid. Pero si tomaban sustancias prohibidas de las del doctor Fuentes y jugaban tan mal estos años atrás, pues ahora que ya no toman siguen jugando tan mal, pero ganan. Menuda diferencia. O sea que ha mejorado, gracias a Capello. Asà que menos meterse con él, que es la moda que se lleva, pero ahà estamos.
10 dUTC diciembre dUTC 2006 a las 1:20
El que juega bien, a la larga gana. El que juega mal, a la larga pierde. Eso nunca falla y lo del Madrid y Capello es pan para hoy y hambre para mañana. O sea que lo normal es que tampoco gane ningún tÃtulo en este su cuarto año triunfal. Y los que les esperan si sigue Capello.
19 dUTC diciembre dUTC 2006 a las 0:04
Si nadie se mete con Capello, lo que se critica es su fútbol. La gente paga una entrada por ver a Ronaldinho, no a Cannavaro. Otra cosa es que por la necesidad del Madrid de ganar algo los madridistas renuncien incluso a sus señas de identidad y al buen fútbol. Pero ya que tenemos que tragarnos sus partidos por la tele, al menos tengamos libertad para decir que son feos.