Con huelga y sin ella: los árbitros son penosos en lo profesional y…
Finalmente desconvocaron la huelga los pésimos árbitros futboleros españoles, que cada día dan más sentido al nombre de este blog. Exacto. Qué malos son los árbitros. Pero a pesar de ello, están de nuevo descalificados como profesionales (y…) también por el suspense que mantuvieron -pese a que la LIga de Fútbol Profesional (LFP) les pagó el jueves- hasta el mismísimo viernes -cuando la desconvocaron por la tarde- e incluso querían extender hasta la tarde del sábado, seis horas antes del Barça-Madrid y sólo dos del inicio de la jornada. ¡Qué malos son! Y cuántas veces nos dan la razón y lo hemos escrito; la última con los grandes desaciertos de Megía y Rodríguez Santiago.
¿Pueden los ricos hacer huelgas? La pregunta parece surrealista, pero así es la situación del arbitraje futbolero español, que ha contado con el consentimiento y connivencia de la Federación (RFEF). Pero los multimillonarios colegiados españoles de Primera, que ganan -o les dan- legalmente más que el presidente del Gobierno, amenazaron con una huelga para el fin de semana en el que casualmente, por supuesto, no se vaya a pensar mal, se celebraba el clásico de los clásicos: Barcelona-Real Madrid, enésimo partido del milenio.
Si hablamos (escribimos) de legalidad, pues el paro arbitral lo es, ya que desde hace un par de meses decían que no cobran, porque según la RFEF, la Liga de Fútbol Profesional no entregaba las cantidades a que estaba obligada por contrato. Algo que la propia LFP negó, aunque finalmente pagó a cuenta para que hubiera fútbol, y luego intentará llegar a un acuerdo en sus discrepancias de cifras con la Federación.
Pero incluso al margen de ello, si nos centramos en la ética, ya no parece tan normal la postura de estos multmillonarios, que querían paralizar la competición en detrimento de los aficionados en este año con el calendario apretadísimo por el Mundial. Porque con sus ingresos anuales de alrededor de 9.000 euros (15 millones de pesetas) estos profesionales -cuya actividad no es incompatible con otras muchas sin nada que ver con el deporte que también ejercen- tocan fondo moral y hunden en picado el escasísimo aprecio que se han ganado a pulso.
Porque además de ser muy malos técnicamente y físicamente; además de actuar con chulería y provocación a jugadores, técnicos-no les enseñan tarjetas, se las disparan- y público -lo que jamás justifica la violencia verbal y de la otra que a veces deben aguantar los colegiados-; además de sus abismales y bochornosas diferencias de criterios ante jugadas y/o agresiones similares; además de negarse a entrevistas o charlas tras los partidos para explicar sus decisiones; además de su afán de protagonismo y de creerse los más importantes del espectáculo; además del oscurantismo e inexplicable secretismo de ascensos y descenso, donde cuenta más el ‘lametraserismo’ a los dirigentes que el nivel profesional…además amenazaron con huelga, pobrecitos ellos, pobrecitos.
Han lanzado un órdago con el consentimiento y connivencia de la RFEF, cuyas cuentas, por cierto, son bastante oscuras y cuyo presidente Ángel María Villar, por cierto, tiene pendientes ante la justicia aclaraciones al respecto, además de sufrir la retención económica por este motivo de las subvenciones del Consejo Superior de Deportes (CSD). Posiblemente ahí empiece todo, en el descontrol y favoritismo federativo.
Mas al margen de ello, como era previsible, la RFEF no hizo nada por evitar la huelga, y debió intervenir el propio CSD para ayudar a salvar de momento el lío. Pero debería haber sido más valiente y no negarles el derecho de paro laboral, no. Permitiéndoselo y contratando a colegiados de categorías inferiores (no profesionales) o de otros países -una medida de la que ya hay precedentes sin que pasara nada grave- para arbitrar los encuentros de Primera y Segunda del fin de semana.
Porque, además, dado el nivel de la élite arbitral española que sufrimos -peor imposible-, jugadores, técnicos y sobre todo aficionados sólo podrían (podríamos) haber mejorado. E incluso enviar al paro a los huelguistas ‘per omnia saecula saeculorum’. Pues eso, amén. Pues eso, ¿dónde hay que firmar para que el CSD lo haga en el futuro?
31 dUTC marzo dUTC 2006 a las 21:23
Menos mal que, junto a Paco González de la SER y algunos de El País y el As, aún queda gente que se entera y pone a parir a los árbitros, pésimos, que sufrimos. Porque parece que son intocables para la mayoría de la prensa y de la gente, como la Casa Real. Pues sí, sólo les faltaba la huelga esperpéntica para hacer el más absoluto de los ridículos. Lo malo es que nos tendremos que aguantar y agauntarlos. En fin, resignación cristiana.
1 dUTC abril dUTC 2006 a las 13:13
Pues va a ser que sí. Que son unos jetas en lo profesional y en lo personal (hay que ser valiente ‘El Emilio’ y completar los títulos) y en to. Encima, uno de los peores en todo, Mejuto alMundial. Vaya representación. En fin, resignación cristiana.
2 dUTC abril dUTC 2006 a las 16:55
Ya lo demostró ayer el horroroso Medina Cantaleo, que tenía un escaparate magnífico para lucrise. Y s elució, por la otr apunta. En todas sus decisiones importantes en las dos áreas y en las tarjetas se equivocó. En efecto, pobrecitos estos multimillonarios tan malos como profesionales y egoístas y prepotentes como personas. Qué malos son, de verdad. Qué malos.