Rijkaard también da lecciones sicológicas, humildes y olé
Pues no, no vamos a dedicarle un panegÃrico –que por otra parte se lo merece y serÃa justo y necesario- a Frank Rijkaard. Al menos en su aspecto estrictamente relacionado con el (magnÃfico y bellÃsimo)
juego del Barça, que tiempo habrá para ello; que ya lo haremos en el momento más oportuno: cuando los azulgrana se proclamen, por segunda campaña consecutiva, campeones de Liga. O sea, matemáticamente, en tres o cuatro semanas dado lo que le ayudan Valencia y
Madrid con sus tropiezos (derrotas o empates) una semana sà y otra también.
Y, ojalá, podamos repetir las loas alrededor de un mes después en la finalÃsima de la Liga de Campeones de Europa, la mal llamada ‘Champions’ -horroroso y anglosajón ‘palabro’- . Pero vamos a lo más reciente y a la forma en que el holandés inculca en sus pupilos el espÃritu de lucha
para que no se relajen en vista de que el tÃtulo liguero lo tienen prácticamente en el bolsillo.
Aconteció en el partido de esta última jornada intersemanal, ganado por el Barça ante el Getafe (3-1), pero en el que hubo momentos de cierto nerviosismo Luego, con un gran Iniesta al frente, el equipo reaccionó y remontó También en el vestuario, durante el descanso y al final (pese a la victoria), y al dÃa siguiente en la charla previa al entrenamiento, el mÃster recordó, siempre con la amabilidad y buen trato que le caracterizan, a la plantilla este fallo y les obligó después a realizar ya en el entrenamiento las jugadas que fallaron Los propios jugadores, que a diferencia de los fracasados ‘merengues’ y ‘ches’, forman una piña en vestuarios y césped, admitieron con idéntica humildad a la que les ha inculcado Rijkaard que quizás se durmieron un poco
en equipo y graderÃos durante el primer tiempo, cuando el Getafe se adelantó en el marcador con un gol de Nano, aprovechando precisamente cierta tibieza defensiva de los azulgrana.
. Pero a Rijkaard no le gustó nada, nada ese pasotismo, ese “pensar que está ya todo hecho”, como declaró en la rueda de prensa, donde fue muy duro en este sentido. “Aún no hemos hecho ni ganado nada, por lo que no quiero que vuelva a suceder”, concluyó.
ante el Getafe, y sobre todo obligándoles a poner el cien por cien de intensidad.
y dieron la razón al mÃster prometiendo que no volverá a ocurrir. Sea como sea, e insisto, al margen de lo futbolero, la lección de un Rijkaard cada dÃa más importante en todos los sentidos engrandece su personaje y su persona.
Que tomen nota otros. Ellos, ustedes y yo saben a quiénes me refiero.
24 dUTC marzo dUTC 2006 a las 9:52
Resulta que ahora todo es maravilloso. Pero lo que nos importa a los amantes del buen fútbol, y yo no soy del Barça pero me inclino ante su juego, es eso precisamente, el juego y el espectáculo. Nos da igual si el entrenador es buena persona o un cabrito en aumentativo. Como con los jugadores, que jueguen bien y punto.
24 dUTC marzo dUTC 2006 a las 14:08
No sé de que se extrañan, pues ya en sus tiempos de jugador, en el Zaragoza, entre otros, era un caballero en el campo, a pesar de ser defensa lateral (con gran proyección atacante, lo que ahora se llama carrilero). Después lo fue en sus inicios como mÃster y ahora lo sigue siendo. Muy bien escrito eso de que tomen nota otros que además de aburrirnos con el juego de sus equipos, como Capello, BenÃtez y Clemente, se creen que han descubierto el fútbol, y lo que han descubierto es el antifutbol. Enhorabuena a Rijkaard, a Laporta por ficharle y darle tiempo y al Barça.
28 dUTC marzo dUTC 2006 a las 19:15
Me parece muy bien que haya gente educada, correcta y culta, aunque no guste a los periodistas ni a los forofos, necesitados de comida basura dialéctica. Y si además el equipo juega como Dios y se lleva la liga (seguro) y la Champions (probable), pues miel sobre hojuelas. Pero aunque no fuera asÃ, habrÃa que descubrirse ante esta buena persona.
30 dUTC marzo dUTC 2006 a las 20:18
Pues bien que protestaba el otro dÃa en Lisboa a pesar del arbitraje tan favorable como siempre en Champions y Liga, y buenos gestos de disgusto y puñetazos al banquillo cuando fallaban goles sus jugadores. Mucho se le está mitificando, y es que es muy fácil subirse al carro del vencedor. Es bueno como entrenador, pero no un genio ni menos un santo.
8 dUTC mayo dUTC 2006 a las 15:52
Pues a mà me encanta que haya gente que, además de buena en su profesión, sean correctos y educados. No entiendo el motivo de que haya que ser grosero para conseguir uncomportamiento adecuado de nadie, ni que haya de descalificar sistemáticamente a los colegas para que a alguien le valoren más.
Me parece estupendo el comportamiento profesional y personal de Rijkaard… un caballero, como el madridista Zidanne.
Ojalá que muchos tomen nota.