Eto’o lleva razón; Competición hace el ridículo…en la lucha antirracista
España es diferente, también en lo deportivo y, dentro de ello, en la lucha contra el racismo que cada día se extiende más en los graderíos de los estadios.
Primero por la ridícula multa al Zaragoza, de sólo 9.000 euros, por los insultos a Eto’o en el último partido de Liga. Y después porque hay una serie de normas para favorecer esta lucha que no se aplican en grado máximo. Menos mal que la Comisión Antiviolencia ha pedido al siempre cutre y ridículo Comité de Competición que aumente la sanción y sea ejemplar de una vez. A ver si desde la cada día más perdida Federación que preside Villar le hacen caso. A ver.
Y es que, aunque a veces tenga ciertas poses extrañas y provocativas, Eto’o lleva razón. Toda la razón, digo (escribo). Por su actitud ejemplar intentando irse de La Romareda a causa de los insultos
que le llovían, no por ser del equipo rival, quia, sino por ser negro. Y también por calificar de ridícula la sanción, aunque se pasó un pelín al decir que casi todo el estadio coreaba los insultos.
Quitado este detalle, explicable por su enfado y su lucha casi en solitario, alguien tiene que dar de una puñetera vez un escarmiento, alguien tiene que montar con toda justificación un número que sea noticioso, que sirva de espoleta para atraer los focos de la actualidad. Y está muy bien que sea el Balón de Oro
de África, aunque aún sería todavía mejor que lo hiciese quizás el único que le supera en calildad futbolística y fuerza mediática: su compañero Ronaldinho.
El caso es que ha sido edificante la actitud del camerunés, un hombre que se diferencia de la mayoría de los ‘cracks’ actuales en su sensibilidad individual y social: da mucho dinero, aunque no quiere que trascienda, a varias fundaciones de ayudas a los desfavorecidos y no sólo de su país.
Porque ha abierto un debate que comenzaba a dormirse después de ponerse de moda cuando se aprobó una normativa hace un año para que los colegiados puedan suspender los partidos en casos como éste.
Una especie de reglamento que sí se ha utilizado en Italia y otros países, pero que suigue virgen aquí. A pesar de que parece claro y lógico que Eto’o hizo lo que debía
, y esperemos que lo siga realizando en el futuro, el debate abierto presenta opiniones muy desiguales.
Desde los que suscriben esta posición favorable al camerunés, hasta los tibios que dicen que los insultos racistas no son buenos pero que los futbolistas deben aguantar, pasando por los que encima critican y casi crimminalizan a Eto’o. Pero al margen de todo ello, se trata simplemente de aplicar la normativa, que incluso podía ser más dura y dar el partido por perdido al equipo local cuando arrecien las soflamas racistas coreadas por algún sector de descerebrados en los graderíos.
Y no hay que confundir ni extender la condena a todo el público de La Romareda, uno de los menos exaltados y fanáticos -incluso a veces tan crítico cpon sus jugadores como el Bernabéu-, por cierto; sino a esa minoría habitual en todos los estadios, que suele ser a la par superforofa de cada club, violenta y en habitual comunión con la extrema derecha o con individuos que simplemente no piensan.
El tema es muy grave y, por ello, es justo y necesario, es nuestro deber -aunque no sea la única salvación- alabar la postura del secretario de Estado para el Deporte, Jaime Lissaveztky, de que "no habrá ni un paso atrás en este asunto". Porque el escaparate del deporte rey
, que tantas pasiones -no siempre buenas- arrastra, es perfecto para concienciar a tope de la lucha contra esta lacra.
Y debe aprovecharse por sus dirigentes, entre los cuales hay tanto impresentable proclive a facilitar a los más fanáticos, así como por los de la Federación, Colegio de Árbitros, Liga Profesional de Fútbol y Consejo Superior de Deportes para cortar radicalmente y de una puñetera vez.
La única lástima es que con tanto jugador de color que hay en los clubes españoles no se hayan volcado en declaraciones de apoyo a Eto’o -incluso sus colegas de color de Barça y Zaragoza debieron secundar al camerunés el sábado en La Romareda, y también el resto de jugadores blancos, naturalmente-. Pero el individualismo feroz, el cuidado de la cuenta corriente como único color que defienden
y el alejamiento de la sociedad real es denominador común de la inmesa mayoría de los divos.
Allá ellos. Menos mal que siempre quedará Eto’o, algo más que un futbolista: una (buena) persona. De momento, como excepción ejemplar, pero tras haber ganado esta batalla muy posiblemente pronto como regla vencedora de la guerra al racismo en el fútbol.
Amén.
7 dUTC marzo dUTC 2006 a las 20:08
Yo estoy en completo desacuerdo, mi ángulo de visión es completamente distinto. Adjunto el enlace donde expongo mi opinión al respecto:
http://bambino.blogia.com/2006/030101-a-este-paso-el-ano-que-viene-estare-yo-tambien-alli-para-gritarle-a-eto-o.php
8 dUTC marzo dUTC 2006 a las 9:45
Pues yo estoy de acuerdo. Hay que hacer algo, ya. Y tiene que ser desde arriba, además de contar conlos porpios jugadores, que salvo Eto’o (enhorabuena por eso, por tu temporada y por eliminar al horroroso Chelsea del chulo Mourinho), se mojan poco.
8 dUTC marzo dUTC 2006 a las 12:29
También ustedes, desde la prensa, deben ayudar, porque en parte son responsables de alentar la violencia con informaciones más bien partidistas y forofas. Lo de Eto’o está bien, pero le gusta mucho el protagonismo y puede que eso le quite credibilidad. Ah, y los políticos también deberían mojarse un poco o un mucho, ¿no?
8 dUTC marzo dUTC 2006 a las 14:02
¿Quién puede estar en desacuerdo con combatir el racismo en general y en los deportes en particular? Nadiemedianamente normal, por eso no entiendo a Fernando y sus argumentaciones. Pero de lo que se trata es de acabar con esa lacra, y con esta Federación de Villar va a ser difícil, porqu enunca ha hecho nada, ni tampocolos árbitros y menos los dirigentes de clubes. Pese a todo ello, siempre nos quedará un Etoo
8 dUTC marzo dUTC 2006 a las 14:32
A ver, yo no digo que no esté de acuerdo en perseguir el racismo.
Lo que digo es que no veo un caso de racismo, sino un caso más de la violencia que hemos permitido que sea “normal” en los campos de fútbol.
En todos los campos de fútbol, y contra personas concretas. A Eto’o, se le grita porque es Eto’o y se le grita haciendo el mono porque se sabe que tiene “complejo de negro en sociedad de blancos” (el fué el primero que hizo una declaración racista con aquello de “Vengo a trabajar como un negro para ganar como un blanco” en su presentación.), muy común entre los africanos, y sin embargo, superada por otra gente de color más acostumbrada a vivir en sociedades mestizas. ( Los brasileños, por ejemplo).
A Ronaldinho nadie le grita negro. ¿Por qué? ¿Es que hay racismo selectivo? O es que estamos hablando de otra cosa. Definitivamente estamos hablando de otra cosa.
Creo que flaco favor estáis haciendo a la lucha real contra el racismo ahóndando este tema, porque somos muchos los que entendemos que se trata de otra cosa, y no vamos a cerrar filas con el tema, por muy antirracistas que seamos.
Volviendo al problema de verdad, la violencia verbal que se destila en los campos de fútbol, la solución, en mi opinión, es imposible. Salvo que se adopte la solución definitiva, claro, y es dejar de tener fútbol como lo hemos concebido hasta ahora.
Pero el negocio está en generar estas pasiones aunque sean violentas.
10 dUTC marzo dUTC 2006 a las 11:39
La verdad es que lo que escribe Fernando tiene su razón y su argumentación. Desde luego, todo es muy complejo, y será muy interesante ver en este fin de semana las reacciones en los campos de fútbol. Lo que es menester es que la cosa no se olvide y siga siendo actualidad para que poco a poco se vaya intentando solucionar por parte de todos.
11 dUTC marzo dUTC 2006 a las 21:31
Ya está bien de quejarse, hombre. Que luego se convocan manifestaciones antirracistas, para ayudar a los que además on pobres, y nunca se ve ni a Etoó ni a ninguno de estos multimillonarios. Y ninguno, que se sepa, dan dinero a las ONG que sí ayudan. Que les insulten desde la grada está mal, pero no creo que con esos sueldazos se puedan quejar. Miren como en los campos de Tercera y Regional no los insultan.
14 dUTC marzo dUTC 2006 a las 13:38
Sí,sí, todo esto está muy bien. Pero tengo un amigo en Pamplona y hubo varios sectores de los ultras que le dijeron de todo a Etoo, y además lo escuchó porque fue cerca de la banda y los miró desafiante y echándose mano a cierto sitio. ¿Ya le han aleccionado para que no monte más numeritos en elcampo y los deje para después, o ya se ha bajado los pantalones? Espero que algún periodista se lo pregunte, porque esto también ha salido en algunos medios radiofónicos de Pamplona. ¿O sólo se indigna en Zaragoza?