MegÃa y RodrÃguez Santiago, nuevos petardos arbitrales. ¡Qué malos son!
Han pasado factura. Los árbitros, digo, ¡qué malos son!- Por un lado, el impresentable de RodrÃguez Santiago se hace el héroe y adquiere todo el protagonismo por expulsar al número uno de los jugadores mundiales, Ronaldinho. Todo por una falta normal y corriente y en medio campo. Pero este pésimo colegiado, que a la par se cargó el espectáculo y el derecho de los espectadores a ver buen fútbol, ya podrá presumir ante sus nietos: “Yo eché a Ronaldinho, y no me tembló el pulso”. Seguramente tampoco el cerebro, porque se duda que lo tenga.
Por otro, el impresentable, prepotente y protagonista MejÃa Dávila, que la lió en el partido de ida (léase más adelante esta historia que comenzó entonces). Ahora, en el de vuelta, ejerció nuevamente de justiciero -¿siguiendo mandatos de arriba?, probablemente- y no podÃa permitir que el equipo del estadio donde su linier sufrió una contusión ¡leve!, encima pasara la eliminatoria. Y en cuanto pudo pitó un penalti de risa. Y no lo hizo con otro de libro, por agarrón de Coloccini (del Depor) a David Navarro (del Valencia), no sea que los de Quique Sánchez Flores ganaran y se clasificaran. Además de malos en sus acciones, me temo que son malintencionados. Y se sospecha que alguna razón tendrán para estas actuaciones, ¿no? Confesable o inconfesable, ésa es otra cuestión.
Y, ojo, que no se justifica jamás la violencia, que es nefasta e intolerable siempre. Por desgracia, aunque menos en España, lleva años protagonizando algunos incidentes en los campos de fútbol. Y es totalmente criticable. Vaya todo esto por delante. Pero también debe existir una gradación en la respuesta de la autoridad. Y en el caso del árbitro auxiliar Vicente Egido, “con una contusión leve” en una ceja, según el parte médico, no parece justificada la pataleta cuasi infantil de su jefe MegÃa Dávila, el colegiado principal del partido Valencia-Dépor, de suspender el encuentro.
“Vámonos.Vámonos”, pronunciaba indignado y con mirada provocadora y amenazadora –dirigida a los futbolistas que querÃan seguir y al entrenador de los ‘chés’, Quique Sánchez Flores, al que casi arrolla en su rápido camino a los vestuarios. Ha habido muchos otros casos también leves en que no se suspendió el partido, con todos los perjuicios que ahora vienen en cuanto a la competición copera, que parece estar maldita, y a la propia Selección. Por desgracia es imposible evitar a los gamberros y/o fanáticos que por enfado o diversión lanzan objetos a los terrenos de juego. Otra cosa es que los propios dirigentes –y entrenadores- de los clubes los aticen con sus declaraciones, como ha acontecido ahora en Valencia, y que es un interesante tema para otra reflexión y opinión.
Hace poco, en esta misma temporada vimos por televisión como un petardo impactaba cerca del portero del Atlético de Madrid en San Mamés y lo derribaba (el auxiliar Egido se agachó para protegerse). Pero el partido siguió tras atenderle. Como hace unos años con la famosa cabeza de cerdo lanzada a Figo en el Nou Camp acompañada de una lluvia de objetos a él y otros jugadores del Madrid cada vez que se acercaban a las bandas. Y el partido siguió.
¿Cuál es la diferencia ahora? ¿Qué el agredido es un árbitro? Pues hay casos similares en que tampoco se paró el partido, aunque luego se sancionó con dureza económica e incluso deportiva al club local. Esa es la cuestión ahora. Porque por culpa de un descerebrado, y en una agresión “leve” –otra cosa es en las graves, cuando todo el mundo entenderÃa la suspensión- se perjudica al resto de miles de espectadores de Mestalla y a los millones que lo veÃan por televisión. ¿No podÃa el árbitro principal dejar que se atendiera a su compañero y seguir después, como le pedÃan todos los jugadores y los técnicos?
Además de este perjuicio, está el del calendario de la Copa, ya alterado por la gastroenteritis del Atlético –siempre ‘El Pupas’- que será imposible cumplir. Y el de la Selección, que tendrá que retrasar sus fechas de concentración, al menos de los jugadores de Madrid, Dépor y Zaragoza, (además del Espanyol) que aportan un buen número de los futbolistas que irán al Mundial. En definitiva que MegÃa se pasó y pasó a la vez a ser lo que más les gusta a los árbitros españoles: protagonistas. Su habitual prepotencia, su forma de disparar (no enseñar) las tarjetas, su pésimo estado fÃsico, su desigualdad de criterios –algunos futbolistas están gravemente lesionados por entadas durÃsimas que no sancionaron; claro que no eran árbitros los agredidos- y su falta de responsabilidad ante los (muchÃsimos) fallos técnicos no les hacen merecedores de estima. Y menos de sus sueldazos millonarios en Primera, que superan al del presidente del Gobierno. La violencia es nefasta e injustificable siempre, insisto. La actuación de los árbitros en general y de MegÃa el viernes en Valencia, también. Otro ‘petardo’ arbitral y van… Una semana después, MegÃa ha vuelto a pasarse, y a ser protagonista y malo, muy malo. Pegó otro petardo arbitral y van… Y RodrÃguez Santiago, idem, eadem, idem. Otro petardo, y van…¡Qué malos son, qué malos! Nunca creà que cuando busqué un nombre para el bloc (blog, para los anglófilos) iba a acertar en tamaña medida y olé. Nunca pensé que me iban a dar tanto la razón petardo tras petardo.
3 dUTC febrero dUTC 2006 a las 12:32
OK. Totalmente de acuerdo, porque esto de los árbitors es como una mafia con sus reglas para favorecer a los grandes y hundir a los pequeños. Todo ello además de ser tan chulos, de seguir el juego de lejos, de no haber sido futbolistas y no comprenderlos, de influir en los resultados y campeonatos y de ser tan malos o pésimos. Enhorabuena por su valentÃa al denunciarlo y escribirlo, rara avis en una prensa tan vendida a ellos y al sistema, que viene a ser lo mismo.
3 dUTC febrero dUTC 2006 a las 14:48
El problema del deporte español, más que el de los árbitros, es la excesiva preponderancia que tiene en la vida de la gente. Más vale quepensaran en cosas más importantes, como la de los engaños de los polÃticos y jerifaltes económicos, la carestÃa de la vida por el euro y un largo etcétera. Yotambiéb creo que los árbitros son malos, pero su influencia es sólo deportiva y no se acaba el mundo, aunque está muy bien que se diga, pero, vamos, no es decisivo, es sólo un espectáculo.
5 dUTC febrero dUTC 2006 a las 1:15
Seguro que pronto vemos haciendo anuncios al famosete que expulsó al mejor futbolista del mundo, que no se cansa de recibir patadas, golpes y empujones. Viva el fútbol, porque estos árbitros se lo cargan.
5 dUTC febrero dUTC 2006 a las 22:15
Mentira cochina. Los árbitros españoles son de lo mejorcito del mundo, como demuestran en sus partidos internacionales y en sus actuaciones en europeos y mundiales. Lo que pasa es que lo sjugadores españoles les complican la vida todo lo que pueden y no les ayudan nada. Tampoco la prensa, siempre criticando como en este blog continuamente, y tampoco los forofos de los equipos. Pero a mà me parecen buenos, y por eso asà lo escribo para contrarrestar a todos los anteriores.
6 dUTC febrero dUTC 2006 a las 11:57
Anda que la que ha liado el RodrÃguez Santiago en Villarreal también ha sido buena. Es cierto, cada dÃa se merecen más los palos verbales y el nombre de este blog, que incluso habrÃa que cambiar por elde qué pésimos son, Dios mÃo, y sin solución. Bueno, pues hasta la próxima metedura de pata de Santiago, MegÃa, Mejuto, Lasa etc. Que será en el próximo partido que arbitren. Seguro.
7 dUTC febrero dUTC 2006 a las 13:51
También son malos los de otros deportes, como recuerda Paco Gon´zlez en su Carrusel Deportivo, aunque no llegan a esos niveles de protagonismo, que es lo peor quetienene. E internacionalmente, digan loque digan, tampoco osn nadie ni arbitran nunca grandes finales de nada. Por algo será, ¿no?
9 dUTC febrero dUTC 2006 a las 11:38
Resulta que sÃ, que son malos. Pero también vosotros, los periodistas (o algunos) le dais un prtagonismo enorme, calificaÃes sus actuaciones con cifras etc. Son malos, sÃ, pero si se les dejara en paz con sus aciertos pocos y sus errores muchos cesarÃa la presión sobre ello. Son malos, pero no los hagamos peores.
14 dUTC marzo dUTC 2006 a las 18:25
puto mediga
29 dUTC mayo dUTC 2006 a las 16:16
Yo soy un joven arbitro que acaba de iniciar esta primera temporada y creerme que no es facil de llevar con la presion que hay que aguantar, es mucha a veces inaguantable y mas si hay gente que te critica por todos los lados. Conozco a Rodriguez Santiago y he arbitrado con él y es de los mejores que e visto
Os creeis que estar donde esta él es facil???
Yo solo pediria por favor que nos dejen hacer nuestro trabajo tranquilos este bien o mal, por que de errores aprende la gente no?
Bastantes problemas tenemos ya como para que nos critiquen y nos den mas dolores de cabeza y a cuanta mas presion nos metan mas dificil vais a hacer que nuestro trabajo se haga llevadero.
Gracias por prestarme un momento de atención y un saludo a todos los arbitros de España y que no hay que dejar que hagan lo que hacen con nosotros por que si uno quiere conseguir un sueño tendra que ganarselo.
31 dUTC julio dUTC 2006 a las 13:03
valla mierda de arbitros ijos de puta
4 dUTC octubre dUTC 2006 a las 21:28
porque van a tener siempre la culpa los arbitros, es que solo ellos tienen que pagar la ira de la gente, que los clubes vayan mal y tengan que justificar los fichajes millonarios, por favor , seamos realistas, a quien se quiere engañar culpando siempre a los arbitros
17 dUTC octubre dUTC 2006 a las 16:32
es descomunal penosa es un amierda total
17 dUTC octubre dUTC 2006 a las 16:33
un puto robo el del atlety vaya puta mierda d arbitrosª!!!! K OS FOLLEN
2 dUTC enero dUTC 2007 a las 15:53
quieros que me traiga todos los petardo que tenga de silbadores