Loor a Marc Roma, casi tan grande cual Fernando Alonso
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Un tÃtulo éste que le llega un año después de haber sido subcampeón en la carrera de 2004, cuestión nada baladà y que muestra la capacidad de superación de este barcelonés de Aviá, donde nació en 1976. Algo que no es de extrañar, pues tan sólo dos meses antes, el 15 de noviembre, imitaba a Alonso al hacerse con similar tÃtulo en su categorÃa y especialidad -léase que se proclamaba campeón del mundo de raids-superando también al galo Cyril Després, como ahora en el Dakar. Por cierto que Coma ya anunció su sintenciones entonces: "Estoy contento, pero no tanto como si lograse el Dakar, lo máximo". Nada polÃtico, el catalán ha cumplido su promesa. Nacido para pilotar, e hijo de un corredor de motocross, Coma ya se hartó a ganar competiciones infantiles en todas las especialidades sobre las dos ruedas motorizadas. Adornado igualmente con la virtud -extraña entre los divos- de la humildad, al de Aviá, que lo corrió como aficionado en 2002 en una moto ensamblada por él mismo, no se le cayeron los anillos -léase los tÃtulos que ya tenÃa- por ponerse en 2003 a las órdenes de Nani Roma, su predecesor en el triunfo ‘dakariano’. Fueron dos años de aprendizaje y de ayuda para que Nani hiciera historia al ser el primer español que lo ganaba, también en motos, y en 2004. Ahora, sólo un año después, y avalado por su tÃtulo de campeón del mundo de raids, ya ha cumplido su sueño: ganar el Dakar. Un galardón más que añadir a su hoja de servicios, a su ‘curriculum vitae’ con el que a la par, engrandece al deporte nacional -me refiero a España, única nación, por ahora, que cabe en el Estado-. Y, al igual que Alonso, todo indica que éste no es el fin del principio, ni siquiera es un fin en sà mismo, sino el inicio de una etapa -como el asturiano también- en la que Coma va a regalarse y reglarnos muchas otras gloriosas actuaciones. Amén. Y, antes de concluir, es justo y necesario, es nuestro deber y salvación destacar otras dos grandes actuaciones en el Dakar. La del propio Nani Roma, ahora en coches -donde ha sido tercero- y primer hispano que sube al podio en esta categorÃa. Y la de otro grande entre los grandes, Carlos Sainz, por su historial en rallys -dos mundiales en su poder- y por la humildad de acudir al Dakar a aprender. A aprender, sin por ello olvidarse de ganar 4 etapas, 4, hazaña lograda por un debutante por primera en los 26 años de carrera. De modo que el Dakar se ha unido a la Fórmula 1 para mostrar y demostrar el inigualable nivel de España en motor. Hasta el punto de que nuestro paÃs es hoy por hoy la gran potencia mundial. Y a los tÃtulos me remito. |
La hazaña de Marc Coma al ganar en motos el rally más importante, prestigioso y prestigiado del mundo -léase el Dakar- es casi tan importante como la de Fernando Alonso, campeón del mundo de Fórmula 1, única categorÃa del deporte del motor que supera en medios y atención periodÃstica a esta mÃtica competición del desierto creada hace más de un cuarto de siglo desde ParÃs. Sólo el triunfo en el propio Dakar en la máxima categorÃa -léase coches- se sitúa un puesto por encima de las motos y a la altura de la F-1. Aunque la popularidad nacional e internacional de Coma no va a alcanzar la del asturiano, sà es justo y necesario destacar debidamente la grandeza de su logro.
Sus condiciones, posiblemente genéticas, le llevaron con sólo 19 años, a cruzarse sobre su pecho la banda de subcampeón mundial de enduro. Pero no le parecÃa muy competitivo porque los pilotos dedicados a ello eran muy pocos en todas partes. Necesitaba algo más, una hazaña superior. Y entonces comenzó a soñar con el rally planetario más grande y atractivo sobre dos y cuatro ruedas: el Dakar.
19 dUTC enero dUTC 2006 a las 11:50
Aunque los periodistas vivan de las noticias, muchas veces exageradas, no nos pasa igual a los aficionados al deporte. Pongamos que hablo del del motor, y ahà es indudable que Coma, y Roma el año pasado, tiene tanto mérito porque tiene menos apoyo de todo tipo como Fernando Alonso. Dicho sea sin ánimo de ofender a ninguno ni a la prensa.
19 dUTC enero dUTC 2006 a las 13:21
En absoluto desacuerdo. La grandeza máxima del motor es la Fórmula 1, y parece que pasadas las primeras alegrÃas, ahora le envidia nacional se dedica a desprestigiarlo a él y a su tÃtulo. Pero da igual, a la historia pasará con mayúsculas, y el resto, por importantes que sean los rallys, con minúsculas. Eso sÃ, enhorabuena a Coma, que no tiene culpa de nada.
21 dUTC enero dUTC 2006 a las 13:12
Una observación, sin quitarle un ápice de mérito al tÃtulo y al apoyo desde este blog, que comparto: Menos mal que a los del PP no les ha dado por decir que tanto Coma como su antecesor en el triunfo, Roma, son catalanes. Y, lo que es más, ambos llevaban, sÃ, la senyera en sus coches pero también la de España, creo que algo más pequeña. Da igual, son dos grandes campeones y no hay porqué compararlos con Alonso. Enhorabuena.
23 dUTC enero dUTC 2006 a las 13:45
Muy bien por los Oma (con R y con C delante), pero ahora hay que añadirle al campeÃn del mundo de rallys sub.21, Daniel Sordo, que acaba de debutar con los grandes en Montecarlo haciendo un papel magnÃfico, pues quedó octavo con un coche mediocre y sin apoyos financieros importantes. Aquà queda escrito, él, Sordo, será en un futuro lejano vencedor del Dakar en coches, algo no conseguido por ningún piloto español hasta ahora, aunque Sainz pudiera lograrlo en dos o tres temporadas, dada su también brillante actuación en el que acaba casi de finalizar.